La mujer asesinada en Canarias murió asfixiada por su marido, que luego se tiró por un puente
Dos hombres matan a sus esposas en Granada y Gran Canaria y se suicidan
La víctima de Salobreña presentaba 174 puñaladas realizadas con tres cuchillos

Domicilio de la pareja muerta en Salobreña
Dos mujeres murieron ayer en las localidades de Salobreña (Granada) y Gran Canaria a causa de violencia doméstica. En ambos casos a manos de sus maridos que, tras matar presuntamente a sus esposas, se quitaron la vida. En ninguno de estos dos casos figuraba denuncia previa. Con estas dos muertes, las primeras de agosto, la cifra de mujeres muertas por violencia doméstica en lo que va de año se eleva a 44. En todo el 2005, ese número se situó en 62. En Salobreña, el martes por la noche, la Guardia Civil, tras recibir una denuncia de familiares que no pudieron acceder a la casa en todo el día, halló, al entrar en el domicilio, los cadáveres de un matrimonio, con múltiples heridas por arma blanca. La mujer, María Dolores González Villena, presentaba en su cuerpo 174 puñaladas, y un corte profundo en el cuello, mientras que el de su marido y presunto autor de su muerte, Amancio Rufino Fernández, varias decenas de cortes y puñaladas repartidos entre las muñecas, el abdomen y el cuello. El estudio forense ha determinado que la mujer, de 49 años, fue degollada con un cuchillo jamonero, tras lo cual el asesino supuestamente se sentó a horcajadas sobre su cuerpo y le asestó 174 puñaladas, para lo que usó hasta tres cuchillos de cocina. Según fuentes de la Guardia Civil, María Dolores tenía múltiples heridas punzantes y cortantes en todo el cuerpo con señales de ensañamiento en cara, cuello, pecho, brazos, piernas, bajo vientre y espalda, y cortes en las manos con heridas de defensa, que denotan que intentó repeler la agresión. El cuerpo de su marido, de 37 años y que sufría una depresión por la que estuvo internado varias veces en un centro hospitalario, presentaba 90 cortes y puñaladas en las muñecas, cuello, pecho y abdomen. El alcalde de Salobreña, Jesus Avelino Menéndez, dijo que la mujer había acudido varias veces a la Policía Local para avisar de discusiones con su pareja, pero nunca presentó denuncia por escrito. Algunos vecinos explicaron que, por la mañana, oyeron ruidos en la vivienda y voces más altas de lo normal. Asfixiada En Gran Canaria, un hombre de 40 años se suicidó arrojándose por un puente tras matar, presuntamente, a su mujer, de 34, cuyo cadáver fue encontrado por agentes de la Guardia Civil en el baño del domicilio familiar, con señales externas de violencia en el cuello. La Guardia Civil informó ayer de que tras encontrar el cuerpo del hombre y acudir a su domicilio, su hijo, de ocho años, les contó que sus padres habían discutido por la tarde y que su padre se fue en el coche, dejando a su esposa en la vivienda, tras lo que el chico salió a la calle a jugar y, posteriormente, no logró que nadie contestara sus llamadas a la puerta de la casa por la tarde. Los agentes accedieron al inmueble por una ventana y comprobaron que la puerta del baño estaba cerrada; tras forzar la entrada encontraron el cadáver de la mujer. Los primeros indicios apuntan a muerte por asfixia, aunque será la autopsia quien determine si fue estrangulada por su marido, cuya relación pasaba por momentos de crisis, según han reconocido familiares de la pareja. La mujer, según confirmó la Guardia Civil, nunca lo había denunciado por maltrato. En la jornada de ayer, también se conocieron otros casos relacionados con violencia doméstica, aunque sin resultados mortales.