Medio millar de legionarios permanecen en alerta por si son requeridos en Galicia
Cuatrocientos soldados garantizan la seguridad de instalaciones civiles
El Ejército cede cuatro helicópteros a la Guardia Civil para investigar y prevenir los fuegos
Desde ayer, cuatrocientos integrantes de la brigada paracaidísta y de la Brilat realizan «labores de prevención y vigilancia de determinadas instalaciones especialmente sensibles e importantes para que funcione la vida cotidiana de los gallegos», anunció el ministro de Defensa. Los militares, según José Antonio Alonso, se desplegarán en los entornos de centrales eléctricas, aeropuertos o nudos de comunicaciones, y también protegerán el perímetro de los «núcleos urbanos más importantes». La coordinación de este contongente será competencia del delegado del Gobierno en Galicia, Manuel Ameijeiras, que ayer acompañó a Alonso durante su visita a la Brilat, en Pontevedra. El refuerzo militar también incluye a una bandera de la Legión, con sede en Almería. Un total de 558 soldados de esta unidad permanecen en reserva y preparados para ser enviados a Galicia de manera inmediata si las circunstancias así lo aconsejasen. Además, según el ministro, «si hace falta se seguirán incorporando e incorporando los recursos militares. No es de extrañar que Alonso considerase el despliegue realizado en Galicia -de unos 2000 efectivos- como un hecho histórico: «Nunca jamás se habían movilizado con la magnitud en lo que se ha hecho ahora recursos de las Fuerzas Armadas para luchar contra el fuego». Además, han cedido a la Guardia Civil cuatro helicópteros «para aumentar sus capacidades en la prevención e investigación de incendios intencionados». En el marco de esta colaboración entre el Ejército y el instituto armado se encuadran las latas de gasolina descubiertas por la Brilat en un monte, la denuncia de militares pontevedreses sobre detonaciones escuchadas en Valga o la localización de material inflamable en un vehículo cerca de Montecelo. Por otro lado, las ocho secciones de la unidad de ingenieros de élite del Ejército prometidas por Zapatero en su reciente visita a Pntevedra ya están operando en zonas damnificadas. Estos militares tiene su base en el cuartel de la Brilat de La Coruña y en el de Astorga.