Las operaciones de cambio de agujas son responsabilidad de un técnico ubicado en la capital
León controla el tráfico de más de 600 kilómetros de vías en todo el noroeste
El CTC se ocupa de las líneas de Avilés a Salamanca o de las de Monforte de Lemos a Palencia
Los operarios trabajan durante todo el día para devolver la normalidad a las vías
El Control de Tráfico Centralizado de León (CTC) se encarga de coordinar las líneas ferroviarias León-Palencia, Avilés-Salamanca y León-Monforte de Lemos, que suponen un importante número de operaciones cada día, en la doble vertiente que exige hacer frente al elevado número de trenes que surcan cada día el trazado y del importante número de kilómetros de red viaria que se suman. La responsabilidad de los cambios de agujas corresponde a cada uno de los CTC que se distribuyen por la geografía nacional. En el caso de la estación en la que tuvo lugar el siniestro del pasado lunes, el operativo se acciona desde León. La sala se ubica en la estación de la calle Astorga, donde el cargo responsable se denomina factor de circulación y ejerce las tareas de jefe de operaciones. Con 10 randoms El operador jefe del CTC tiene a su disposición 10 rándoms para programar las trayectorias de los trenes y los puntos en los que se pueden producir coincidencias. A través de las pantallas y los ordenadores, conoce en cada momento el punto en el que se encuentra cada convoy, y cuando surge una posible coincidencia de ferrocarriles, decide cuál es el que tiene prioridad y dicta las órdenes correspondientes a los dos vehículos para que la normalidad impere. Cada uno de los pasos que se dan en esta sala de operaciones queda registrado en soportes informáticos que permiten analizar a posteriori las actuaciones. Relés y motores La ejecución técnica de las órdenes que se dictan desde el CTC se lleva a cabo a través de relés que abren y cierran las señales en función de las órdenes que se les transmiten. Los contactores y los motores hacen el resto del trabajo, y se encargan de que las vías vayan a al punto que les corresponde, de acuerdo al sistema establecido. Si en algún momento hay alguna indicación contradictoria, el sistema lo notifica y la teoría dice que así se evitan posibles accidentes. Una vez que el proceso ha sido verificado y que el sistema técnico tiene constancia de que no hay contradicciones, se ejecuta la orden, y comienzan los movimientos de las vías, con las indicaciones previas en los semáforos. Al paso del tren, de nuevo otro envío de señales hace saber al CTC que la maniobra ha sido realizada y el operativo de mando está listo para la siguiente indicación. Y así, día tras día. Todos los accidentes que se han producido en los últimos tiempos, han tenido lugar en las llamadas vías dobles banalizadas. Al menos es lo que vienen denunciando en las últimas semanas las centrales sindicales de forma sistemática. Es por ello que se exigen soluciones para que no haya nuevos casos de estas características en todo el territorio nacional, en la medida de lo posible.