El largo camino del dicho al hecho
Ninguna fuente consultada confirmó el extendidísimo rumor que circuló ayer alrededor de la investigación, en torno a un supuesto acuerdo para que el maquinista firmase su culpabilidad
Al condimento de los indicios y con la sazón de los rumores se cocina de tarde en tarde alguna historia de impacto. Sucede que en el proceso, al guiso no siempre se le encuentra el punto, y el experimento termina en el cubo de la basura. El barrio en el que reside el maquinista leonés al que la versión oficial acusa de haber cometido el error que provocó el accidente de Villada, propagó ayer la creencia de que a su infortunado vecino, se le había propuesto firmar un documento, con una supuesta confesión de culpabilidad redactada por la patronal, en la que a cambio de soporte legal para hacer frente a las responsabilidades que se pudieran derivar del caso, y con el montante económico que derivase de la responsabilidad correspondiente, si fuera menester, el presunto exculpaba a cualquier otra parte que pudiera verse implicada en el conflicto y hacía frente al tema en solitario. De acuerdo a esta versión, de ahí derivaría la tardanza en la emisión del comunicado correspondiente al informe oficial en la noche del jueves. En los casos más puntillosos, incluso se especificaba la existencia de una primera negociación nula en la tarde del miércoles, que se habría resuelto finalmente a las 11.00 de la mañana de ayer. Santiago Pino, responsable de comunicación del Sindicato de Maquinistas y Ayudantes Ferroviarios (Semaf) no respondió con excesiva sorpresa a la pregunta formulada a este respecto ayer tarde: «Ya son ustedes el segundo medio de comunicación de esa provincia que nos consulta el mismo asunto y en términos bastante parecidos. La verdad es que no tenemos constancia de que se haya firmado ninguna declaración y de hecho, si a nosotros nos preguntan, más bien afirmamos lo contrario, porque nuestro compañero, sostiene lo contrario, y dice que él es inocente». Ni idea Pedro Aller, secretario de la Federación de Tansporte de UGT, sí se sorprendió más en este mismo aspecto: «No es que no pueda decir nada o que no deba, es que es la primera noticia que tengo de que exista ese rumor. Yo en este momento me encuentro en Salamanca, y por lo que sé a través de los medios, lo que tengo entendido es todo lo contrario, es que este chico dice que él no tuvo la culpa de nada y que se declara absolutamente inocente. La verdad es que me sorprende un poco, pero bueno...» Por el barrio, el tema corrió como la pólvora. En los despachos, todo quedó en nada. ¿Y ahora?