| Crónica | Alberto y Alberto contrajeron matrimonio |
El alcalde de Sevilla oficia la primera boda militar gay

Los dos contrayentes se miran tras la ceremonia. Ambos se llaman Alberto y tienen 27 y 23 años.
Alberto Sánchez Fernández y Alberto Linero Marchena, dos soldados destinados en la base de Morón de la Frontera (Sevilla), se casaron ayer en el Ayuntamiento de Sevilla vestidos con el traje de gran gala del Ejército del Aire, en la primera boda entre militares homosexuales españoles. A la ceremonia, que fue oficiada por el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín (PSOE), asistió la concejal del PP Evelia Rincón y unos cien invitados entre familiares y amigos, además de varios militares compañeros de los novios. Ante un gran número de personas que curioseaban en las puertas del Ayuntamiento de Sevilla y ante la presencia de muchos fotógrafos y cámaras de televisión, un coro rociero contratado por los contrayentes cantó cuando el sevillano Alberto Linero Marchena, de 27 años, que iba acompañado de su prima, que era la madrina, entró en el Consistorio. Linero, visiblemente nervioso, explicó a los periodistas que no cree que «pase a la historia por ser el primer militar gay que se case» en España e insistió en que ninguno de los dos han recibido amenazas de sus compañeros del Ejército y que «nadie les había dado problemas». Alberto Sánchez Fernández, madrileño de 24 años, entró un poco más tarde del brazo de su madre, que actúo como madrina durante la ceremonia civil. El alcalde de Sevilla leyó durante la celebración los artículos de la Constitución y del Código Civil que le otorgan poder para casar a los dos homosexuales y animó a los contrayentes a que crearan una familia comprometida con la sociedad «con igualdad y ante la diversidad». A continuación, Alberto Sánchez Fernández y Alberto Linero Marchena se dieron el «sí quiero» y el alcalde pronunció las palabras «quedáis unidos en matrimonio». Ambos se pusieron en pie y se dedicaron una sonrisa mientras se ponían los anillos. El alcalde felicitó a ambos contrayentes antes de que firmaran las actas que certifican la validez del matrimonio. «Debéis tener presente que no estáis solos en el mundo, no os encerréis en casa y colaborad con entidades y con la ciudad», afirmó Alfredo Sánchez Monteseirín.