El magistrado ha sido objeto de una avalancha de críticas por el interrogatorio a los peritos
La mayoría conservadora impide que el CGPJ respalde a Garzón por el 11-M
La decisión, de la que no se recuerdan precedentes, desata una grave crisis en el órgano judicial

El juez Baltasar Garzón, en una imagen tomada en Puerto Rico en el 2002
La mayoría conservadora del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), en una decisión de la que nadie recuerda precedentes, impidió ayer que el órgano de gobierno de los jueces respaldase el trabajo de Baltasar Garzón ante la avalancha de ataques personales y profesionales que sufre por parte de algunos partidos, asociaciones y medios de comunicación conservadores desde que el viernes pasado dio la vuelta a la teoría de la conspiración sobre el 11-M e imputó por una posible falsedad de documento oficial a los tres peritos policiales que intentaron vincular a ETA en la ejecución de la masacre de los trenes de cercanías. Los vocales propuestos por el PP se negaron a apoyar una declaración presentada por tres miembros de la minoría progresista, que pretendían que el Poder Judicial respaldase la independencia del magistrado en el ejercicio de sus funciones y declarase improcedentes e impertinentes los duros ataques, incluidas acusaciones de prevaricación, que dirigentes del principal partido de la oposición y algunos medios de comunicación le han dedicado al juez. El inusual rechazo del amparo a un juez fue acordado gracias a los votos del propio presidente del CGPJ, Francisco Hernando, y de los vocales Enrique López y Carlos Ríos. La decisión ha desatado una grave crisis en el órgano de gobierno de los jueces, pues los vocales no conservadores creen que en la mayoría ha primado la afinidad política sobre la defensa de los magistrados. La dura reacción del portavoz de la minoría, Juan Carlos Campo, no dejó ayer lugar a dudas. Aseguró que el órgano ha vivido «un grave atentado a la independencia judicial» al negarse a defender a Garzón de «un auténtico linchamiento», y añadió que «hoy asistimos a un nuevo resquebrajamiento de la confianza de los ciudadanos en los tribunales de justicia». «Falta de coherencia» El vocal progresista señaló que, además, la decisión de la mayoría es «una incoherencia» porque el pasado 30 de mayo, ante un caso muy similar que afectó a Juan del Olmo, el instructor del 11-M, el CGPJ, por unanimidad, defendió a capa y espada al magistrado y su independencia contra «los ataques personales» que buscaban su «deslegitimación». Del Olmo, al igual que ahora Garzón, tampoco había solicitado el amparo del Poder Judicial y tenía abierta una investigación por este órgano para aclarar si había incurrido en una infracción disciplinaria. Enrique López, portavoz del CGPJ y de la mayoría conservadora, se limitó ayer a decir que no han rechazado el amparo, «porque el juez no lo ha pedido», y que han preferido posponer su decisión hasta que se aclare si las denuncias de irregularidades en el ejercicio del cargo que han presentado contra Garzón el vocal conservador José Luis Requero y los peritos imputados son ciertas o no. Los vocales conservadores sólo accedieron a hacer un llamamiento genérico «a la prudencia en la crítica de las resoluciones judiciales». «Hoy asistimos a un nuevo debilitamiento de la confianza que han de tener los ciudadanos en el sistema judicial» JUAN CARLOS CAMPO Portavoz de la minoría progresista