Los estudios no hallan niveles radiactivos en el centro policial de El Escorial
Los especialistas del Ministerio del Interior no encuentran una explicación a la docena de casos de cáncer diagnosticados a funcionarios del centro policial de El Escorial (Madrid), más allá de la fatalidad. Los analistas de Riesgos Laborales, que desde hace dos semanas investigan las condiciones de las instalaciones del mayor centro informático del Cuerpo Nacional de Policía, no han detectado niveles anormales de radiactividad en sus estudios preeliminares. Según informaron fuentes de la investigación, el pasado jueves los técnicos midieron las radiaciones ionizantes (radiactivas) en todo el recinto, con elementos de precisión facilitados por el Ejército. El estudio reveló que todos los valores se encuentran en parámetros normales. En ese análisis también se midieron las emisiones de los 300 detectores de humos que funcionan con americio-241, un material radiactivo. Tampoco esas medidas mostraron tasas que puedan considerarse perjudiciales para la salud. Estos estudios, encargados por el Ministerio del Interior después de una denuncia del Sindicato Unificado de Policía (SUP), completan las otras dos mediciones realizadas durante la segunda quincena de octubre sobre la presencia de ondas eléctricas y electromagnéticas emitidas por las máquinas y ordenadores. Ambos análisis igualmente confirmaron que los niveles de estas frecuencias son normales. Más estudios Interior no quiere aún hacer públicos los resultados de los estudios preeliminares, a la espera de concluir otros análisis complementarios encargados a los especialistas. Los expertos de Riesgos Laborales han retirado la pasada semana diversas muestras de amianto (otro material cancerígeno) de los falsos techos del edificio para estudiar de manera pormenorizada su composición. Además, los especialistas tienen intención de dejar varios medidores fijos de radiaciones en el edificio para comprobar durante varios días los niveles y confirmar que no hay «picos» de radiactividad que no hayan sido detectados en los análisis anteriores. En particular, buscan saber si las tasas de radón son normales en todo momento.