La media de sanciones en León a los profesionales del volante es de 35 al mes desde que la norma entró en vigor en julio
Los camioneros piden garantías contra el despido por temor a perder el carné
Los sindicatos de transportes exigen que se incluya esa cláusula en los convenios colectivos.
Más de un centenar de tranportistas, en su mayoría autónomos, han sido sancionados en la provincia de León durante los tres últimos meses y medio con la pérdida de puntos en su carnet de conducir, lo que para ellos representa su principal herramienta de trabajo. Un cierto pánico o, al menos, miedo empieza a cundir entre los profesionales del volante: de las 1.548 denuncias puestas por la Guardia Civil en las carreteras de la provincia durante los dos primeros meses de vigencia de la nueva normativa 69 fueron a camioneros o conductores de autobús (4,46%), lo que supone casi una de cada veinte multas. El porcentaje no parece elevado, pero, al contrario que para un automovilista particular, en el descuento de los puntos del carné al segundo le va el sueldo. Según el presidente de la patronal leonesa del transporte Altradime, Rafael Sotorrío, el tema fue largamente debatido durante la última asamblea nacional del sector, celebrada hace menos de un mes en Madrid, en la que las empresas advirtieron sobre el caos que puede producirse en las plantillas del sector. A mayores de la amenaza que cuelga sobre los conductores privados, que podrían o no prescindir del coche en caso de apuro, a los profesionales se les añade riesgos normativos más elevados, aparte del de perder el sueldo: exigencia de menores tasas en los controles de alcoholemia, tiempos de conducción limitados, controles de carga, límites en la velocidad de los vehículos, etcétera, todo ello en una normativa mucho más rigurosa que para el resto de los que circulan por la carretera. Ineficacia Según Sotorrío, si lo que se pretende es rebajar la siniestralidad en las carreteras españolas la solución no es castigar a los profesionales del sector, «porque las estadísticas lo demuestran. En un fin de semana o en un puente, como el último, es cuando se produce el mayor número de muertos en las carreteras, pero también es cuando está prohibida o limitada la circulación de camiones.», «Al margen de eso», se añade, «te pueden multar por todo, desde no llevar cinturón de seguridad en un vehículo como los nuestros que no circula a gran velocidad hasta pasarte diez minutos de conducción sobre el máximo de horas permitidas». En la normativa cada vez más rigurosa para profesionales hay muy pocas excepciones, como la obligatoriedad de llevar el cinturón de seguridad en ciudad por ejemplo, para repartidores a domicilio de todo tipo de pequeñas mercancías, como el pan o los periódicos, «porque entonces tardarían más tiempo en cumplir la norma que en trabajar». También desde los sindicatos se reclama flexibilidad a la hora de aplicar la ley. Según el secretario regional de Transportes de UGT, Pedro Aller, por ejemplo, se asegura que, en caso contrario, su central planteará a partir de ahora en todos los convenios colectivos del sector la inclusión de una claúsula que, mejoras salariales aparte, contemple la obligación para las empresas de mantener en plantilla, «aunque sea en otros puestos», a los conductores que pierdan el carné por puntos. La negociación aun no se ha planteado, pero la patronal, a su vez, advierte que es imposible. Según Sotorrío, de Altradime, «si alguien no puede conducir porque pierde el carné, lo lógico es que vaya al paro. Y, aún así, el asalariado no es el que lo pasa peor, porque tendrá un subsidio. ¿Pero qué con el autónomo con el camión parado?».