La rebeldía de un pájaro raro
Ensayista brillante, investigador incansable o pedagogo excelente son sólo algunos de los elogios que recibió Fabián Estapé y que justifican la entrega de la medalla de oro de los Economistas

El presidente del Colegio de Economistas, Roberto Escudero, impone la medalla a Fabián Estapé
Recordando la frase de Keynes «los economistas somos pájaros raros» inició Juan Velarde la semblanza de Fabián Estapé del que dijo que «era muy rebelde de joven, tanto que preocupaba a su familia». La búsqueda contínua de la cultura a lo largo de su vida, el afán por convencer a la sociedad de lo que de verdad es la economía y diseñar la orientación de la política económica son tres de los aspectos que, según Velarde, han marcado la vida de Estapé. «Es un catedrático espléndido y un pedagogo extraordinario», dijo su compañero de matemáticas. Algo que le ha deparado con los años un grupo de discípulos excelentes. Elogios que también llegaron de la mano del rector de la Universidad de León, Angel Penas: «Gracias maestro por tus enseñanzas, por tu dedicación y por tu independencia». Penas resaltó el gran acierto del colegio al honrarle con la medalla de oro, «acierto que no ha tenido la Universidad para aprovecharse de sus enseñanzas en todos los ámbitos». El rector también hizo referencia a la valentía con la que Fabián Estapé ha defendido siempre la libertad de expresión, incluso saltándose «las limitaciones» de la época de la dictadura. El decano del Colegio de Economistas, Roberto Escudero, fue el encargado de entregar la medalla de oro a su hija Elisa, ya que Estapé asistió al acto en silla de ruedas dado su delicado estado de salud. No por eso pudo evitar emocionarse cuando recibió la enhorabuena del rector, el decano del colegio o del propio Velarde. Fabián Estapé volvió a demostrar ayer que es «un ser humano apasionado por el juego de vivir».