El confidente Zouhier dice que el minero Toro le ofreció dinamita en la cárcel
El confidente de la Guardia Civil Rafá Zouhier declaró este miércoles en el juicio por la operación Pípol que se celebra en la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Asturias que el minero Antonio Toro le ofreció dinamita en el 2001, cuando ambos estaban en la cárcel asturiana de Villabona, y que su cuñado, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, llegaron a hablarle de eliminar al que fuera testigo protegido, Francisco Javier Lavandera, porque era un «chivato». El marroquí Zouhier, procesado también por los atentados del 11-M en Atocha que se juzgarán en la Audiencia Nacional, prestó declaración como testigo y declaró que Toro le ofreció dinamita y aseguró que contó la oferta a los agentes de la Benemérita porque consideró que el explosivo sería utilizado «para matar». Según su testimonio, Toro le entregó posteriormente una muestra del explosivo. El confidente declaró en el juicio que es tachado de «chivato porque he intentado salvar la vida de doscientos españoles» y recalcó que las muertes de los atentados de Madrid fueron causadas «por personas que salieron cuando estaban en prisión preventiva». En prisión Zouhier pasó cinco meses en el 2001 en la prisión asturiana de Villabona, de los que durante tres meses estuvo en el mismo módulo que Toro, y compartió algún tiempo celda con otro de los 20 procesados en la operación Pípol, en ese caso acusado de tráfico de drogas. Según declaró, Toro comentó que le habían cogido con hachís y que también había explosivos, si bien esos «se los metió a su cuñado», en referencia a Trahorras. Explicó que Toro comentó en la cárcel que se aprovisionaba de hachís en Madrid y que sus proveedores eran precisamente unos conocidos de Zouhier. Según su testimonio, fue posteriormente en uno de los viajes que Toro realizaba en coche a Madrid cuando le llevó la muestra del explosivo. En cuanto al modo en que conoció a Trashorras, explicó que había sido en un locutorio de la cárcel de Villabona, donde el ex minero le explicó que «no le importaba qué uso se hiciera de ellos».