La dirección solicita la comisión de investigación sobre un informe del 11-M que promovió el portavoz
Zaplana cierra filas con Rajoy para preservar la unidad interna del PP
El portavoz parlamentario dice que no es «marianista» ni «aznarista»

El portavoz parlamentario popular, Eduardo Zaplana, durante la rueda de prensa que ofreció ayer
El portavoz parlamentario del PP en el Congreso, Eduardo Zaplana, regresó a la ortodoxia marcada por la dirección de su partido y negó discrepancias con la línea oficial aunque lo hizo sin rectificar sus críticas al proceso de reformas estatutarias que hizo la semana. En la reunión de «maitines» de este lunes, Zaplana y Mariano Rajoy escenificaron el fin de las hostilidades y ambos defendieron la solicitud de una comisión de investigación sobre la supuesta falsificación de un informe de los peritos del 11-M, que había promovido el portavoz parlamentario y que hizo suya la dirección del partido. Los dirigentes del PP respiran aliviados y quieren dar por zanjados los incidentes de hace unos días entre el portavoz parlamentario y el presidente del partido, que amenazaban con comprometer la unidad interna de la organización. Con las palabras de Zaplana, declarándose dentro de la línea oficial, los directivos del partido opositor creen que las aguas han vuelto a su cauce y se cierran, al menos de momento, las grietas que se abrieron tras las elecciones catalanas y la aprobación del estatuto de Andalucía. «Soy coherente con mis manifestaciones, son absolutamente ortodoxas dentro del discurso de mi partido», aseguró en Onda Cero el portavoz parlamentario que explicó en esa clave el significado del artículo que publicó en coincidencia con la reunión del comité ejecutivo y que el propio Rajoy interpretó como una opinión discordante con la posición oficial. Este lunes, Zaplana matizó sus recelos, no puso peros a los resultados de Josep Piqué en los comicios catalanes y dijo que son «tremendamente dignos». Tampoco reprochó a su presidente el visto bueno al pacto con el PSOE en Andalucía para reformar el estatuto sino que reconoció «el esfuerzo» que hicieron los ponentes de su partido por adaptar la propuesta a la Constitución. Tanto el portavoz parlamentario como la dirección del partido demostraron el mutuo deseo de cerrar filas, seguir adelante y no dejar el mínimo margen a la dimisión o cese del dirigente que se ha considerado como la cabeza visible de los críticos. El secretario general, Ángel Acebes, en la rueda de prensa posterior a la reunión semanal del comité de dirección, restó importancia a los recientes incidentes y aseguró que el portavoz parlamentario seguirá en su puesto y proclamó que «no existe ningún enfrentamiento ni división» Zaplana recordó que forma parte de la dirección del PP «de forma destacada» y está presente en todos sus órganos. La reivindicación de sus resultados electorales -que le sirvieron para expulsar a los socialistas del poder en la Comunidad Valenciana -fue el argumento que más repitió para demostrar su fidelidad a la organización. Otros dirigentes interpretaron esa insistencia por destacar sus méritos electorales en la Comunidad Valenciana como un reproche a Javier Arenas y Josep Piqué que no pueden presumir de haber logrado lo mismo en sus respectivos territorios. «Lo que hago es cumplir con mi obligación, cumplir con mi responsabilidad, no intento ganar a nadie ni a aznarista ni como marianista, porque seguro que en ambos casos me ganarán siempre, lo que hago es cumplir con mi obligación, mi responsabilidad, cumplir mi papel y tratar de ganar las elecciones». «Ya sé que algunos están buscando todos los días una división, un enfrentamiento, una fractura , pues mire, el PP es un partido unido y no lo van a encontrar » ÁNGEL ACEBES Secretario general del PP