El fiscal y la acusación piden una pena de 26 años de prisión para Tony King
La acusación de la familia de Rocío Wanninkhof, asesinada en octubre del año 1999, solicitó ayer en sus conclusiones finales una pena de 26 años y nueve meses de prisión para el único acusado, el británico Tony Alexander King, tras sumar al delito de asesinato otro de agresión sexual en grado de tentativa, la misma petición que mantiene desde el principio el Ministerio Público. Por su parte, la defensa de Tony King, ejercida por el letrado Javier Saavedra, demandó la absolución de su cliente, si bien planteó como alternativa que se le responsabilice de cómplice de los hechos y se le apliquen las circunstancias atenuantes en el Código Penal. El abogado de la familia Wanninkhof, Marcos García Montes, justificó el cambio de sus conclusiones en los informes psicológicos presentados durante las dos semanas de juicio, que pusieron de manifiesto los problemas sexuales del británico evidenciados en sus antecedentes penales, que revelan varios intentos de estrangulamiento y agresiones sexuales. García Montes reiteró su postura de que el británico actuó junto a «más de tres personas» y pronosticó que «el juicio no terminará aquí». De esta forma el letrado de la acusación particular defendió la necesidad de que se produzca una «instrucción futura» en la que se tome declaración al amigo de King, Terence Graham, el cual ya estuvo imputado en la causa hasta que prescribió el delito de complicidad que se le atribuía. Sólo una colilla Por su parte, la defensa justificó la modificación de sus tesis en que el británico nunca negó que hubiera estado en el lugar donde desapareció la joven de Mijas, pero que creyó que su implicación en la causa se limitaba a ser «cómplice» del crimen. En este sentido, el abogado explicó que «no ha quedado nada claro, tan sólo que sólo hay una colilla de Tony King». Asimismo, insistió «en que el juicio está viciado desde el principio». En la décima jornada de ayer declararon los últimos testigos, tres agentes del Cuerpo Nacional de Policía propuestos por la defensa, y se presentaron otras pruebas referentes a los antecedentes penales del encausado y a la inspección ocular del lugar donde apareció el cuerpo. El juicio seguirá el 11 de diciembre. Dentro de 10 días se reunirá el jurado para escuchar los alegatos de las partes. Por otro lado, la madre de Rocío Wanninkhof, Alicia Hornos, declaró tras la conclusión de la sesión que han sido «dos semanas muy duras». La familia está «muy baja de moral y muy hundida», dijo. Asimismo mostró su esperanza en que tras siete años «se pueda hacer por fin justicia a mi hija, en el cielo y en la tierra». Los psicólogos y psiquiatras que trataron a Tony Alexander King desde que fue detenido en septiembre del año 2003 y que comparecieron este jueves como testigos en el juicio por el asesinato de Rocío Wanninkhof declararon ante el tribunal del Jurado que el británico tiene un trastorno «antisocial» de la personalidad.