Unos traficantes intentan pasar ladrillos por hachís a otra banda
Agentes del Cuerpo Nacional de Policía han desarticulado en Elche una banda dedicada al tráfico de hachís que, además, logró engañar a otros grupos de distribución de droga con entregas de ladrillos recubiertos de envoltorios que simulaban placas de hachís, según informaron ayer fuentes policiales. La respuesta de una banda delictiva, ubicada en Francia, al engaño que posiblemente sufrió por parte de la ahora desmantelada, ha permitido a la Policía Nacional desarrollar esta operación contra el tráfico de estupefacientes. Un total de cuatro personas, todas ellas detenidas, integraban el grupo desarticulado en Elche, tres de ellas de origen magrebí y una de nacionalidad española y propietaria de una vivienda donde era guardada tanto la droga como las supuestas placas de hachís. Los efectivos policiales hallaron en el inmueble y en otras dos casas 77 kilos de hachís, útiles para manipularlo y 122 envoltorios «simulando paquetes de hachís de un kilo, pero que realmente eran ladrillos de cemento». La investigación se inició en septiembre a raíz del intento de secuestro en Alicante de uno de los tres magrebíes citados anteriormente, que fue introducido violentamente en el interior de un vehículo por tres personas, y varios vecinos lo vieron y lo denunciaron a la policía.