La identidad extremeña está en su futuro y no en el pasado, dice Ibarra

Rodríguez Ibarra durante su comparecencia de ayer
El presidente de la Junta de Extremadura, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, pidió ayer, en su último discurso de fin de año, confianza «en la política y los políticos» y aseguró que la «identidad» de esta comunidad «está en su futuro y no en su pasado». Rodríguez Ibarra, que ya anunció su retirada de la vida política, indicó que el de este año «no es un mensaje más», y aseguró que se marcha «con la satisfacción» de quien ha hecho su trabajo «con humildad» y con todo el esfuerzo de que ha sido capaz. «He tenido que romper algunos cristales para que el resto de España supiera que estamos aquí y que exigimos nuestra parte de trabajo pero también de atención por lo que somos y por lo que hacemos», manifestó Ibarra, que pidió disculpas «si en algún momento ofendí a alguien, no fue mi intención». Añadió que el 2006 «ha estado acompañado de un cierto ruido, de mucho jaleo, respecto a la recuperación de la identidad de ciertos territorios españoles», que, según dijo, «se han dedicado a mirar a su pasado». Ante esta búsqueda de identidad, Ibarra defendió que los extremeños han estado «relativamente callados», pero considera que «nuestro inteligente silencio se ha debido a que somos conscientes de que nuestra personalidad, nuestra identidad como extremeños no reside en nuestro pasado sino en el futuro que estamos construyendo entre todos». El jefe del Ejecutivo extremeño asegura que «para ello es necesario un ejercicio de confianza en nosotros mismos», de creer que «todo lo que nos propongamos, todo lo que queramos hacer, podemos hacerlo». Además, Ibarra abogó por desprenderse de «tópicos y mentiras que tanto daño hicieron y que todavía siguen haciendo», la primera de ellas referidas al origen del nombre de Extremadura, respecto al que algunos «siguen empeñados en unir dos adjetivos con connotaciones negativas: extrema y dura».