La Ertzaintza localiza un Vizcaya otros 81 kilos de explosivos listos para ser usados
ETA preparaba una cadena de atentados para antes de fin de año
El teléfono móvil de la bomba de Barajas fue activado en el mismo lugar donde se?halló el?primer zulo

Agentes de la Ertzaintza mantienen cortado el paso al lugar donde se han localizado los explosivos
La Ertzaintza encontró ayer otros 81 kilogramos de explosivo de ETA en Atxondo (Vizcaya), el mismo lugar donde el jueves por la tarde la policía autonómica halló un coche abandonado utilizado por los terrorista y un artefacto explosivo de 100 kilos de amonal preparado para estallar. Este arsenal, según los servicios de Información de la Policía y la Ertzaintza, iba a ser utilizado para una cadena de atentados con los que la banda iba a romper el alto el fuego antes de fin de año. El descubrimiento de ayer se produjo en dos fases. A media mañana, en un pequeño orificio en el suelo, se encontraron varios detonadores y un recipiente de plástico enterrado en cuyo interior había unos 20 kilogramos de nitrato de amonio, utilizado por ETA en la preparación de amonal. En otro orificio cercano fueron localizadas varias mochilas vacías. La Ertzaintza continuó con el rastreo en el barrio de Arrazola, un paraje rural, apoyado por perros adiestrados en busca de nuevo material que pudiera permanecer oculto. Las pesquisas dieron resultado y, poco después, a primera hora de la tarde, los agentes hallaron otro bidón con 60 kilogramos de diferentes materias explosivas en su interior. Junto al bidón fueron localizadas dos bolsas con medio kilogramo de cloratita cada una y diversos manuales de ETA para la confección de explosivos. La prueba fundamental que vincula los explosivos de Vizcaya y el ataque a la T-4 es el móvil con el que se alertó por primera vez desde San Sebastián de la inminente explosión en Madrid. Este teléfono, de la compañía Euskaltel, fue activado el 23 de diciembre en Amorebieta, el mismo día y en el mismo lugar donde se encontró un zulo con 30 kilos de nitrato de amonio y otros 30 kilos de polvo de aluminio, componentes básicos del amonal. La tesis de los servicios de Información es que el hallazgo causal de este escondite frustró la cadena de atentados prevista por este comando para antes de final de año, si bien no impidió el atentado de Madrid. Los investigadores creen que los terroristas se creyeron perseguidos y por ello abandonaron el coche con el que estaban trasladando desde el zulo a un lugar seguro los explosivos. Este vehículo es el Rover encontrado el jueves en un aparcamiento de un merendero de Atxondo. Aviso de bomba La Policía obligó ayer a desalojar durante media hora un aparcamiento cubierto del aeropuerto de Loiu (Bilbao) tras recibirse una llamada de un comunicante anónimo que alertó de la existencia de una bomba colocada por ETA. A pesar de la alarma concitada, la terminal siguió operando con normalidad.