El «lapsus linguae» de ZP
El presidente del Gobierno desató las protestas de los líderes autonómicos del PP durante la Conferencia que se celebró en el Senado cuando se refirió a la explosión que ETA provocó en Barajas como un «trágico accidente» aunque inmediatamente corrigió el término y habló de un «trágico atentado». El presidente de La Rioja, Pedro Sanz, dio lectura, en rueda de prensa, a las palabras con las que el jefe del Ejecutivo inició la reunión para condenar el atentado de la banda terrorista y mostrar la solidaridad de todos con las víctimas. «No sé si ha sido un lapsus o le ha traicionado el subconsciente», comentó Sanz. El presidente de Andalucía, Manuel Chaves, abandonó la reunión para replicar a los populares ante los medios de comunicación y explicar el sentido de los términos utilizados por el jefe del Ejecutivo central. Calificó el error de «lapsus corregido inmediatamente» y acusó de «indecencia» a los políticos de la oposición por haber utilizado el desliz del presidente. Para la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, fue la segunda ocasión en la que el presidente incurrió en el mismo error y recordó así la última rueda de prensa celebrada por Rodríguez Zapatero en el 2006 -antes del atentado de Barajas- cuando aludió a los posibles «accidentes» que podrían surgir en el camino del «proceso de paz». «Tener dos veces el mismo lapsus implica que algo se tiene en la cabeza», El presidente del Gobierno, Rodríguez Zapatero, también quiso minimizar su «lapsus linguae», así lo definió, al calificar de «trágico accidente» el atentado de Barajas. Rodríguez Zapatero hizo este comentario en la apertura de la III Conferencia de Presidentes, la segunda vez en pocos días, aunque lo corrigió de inmediato y habló de «trágico atentado». Se negó a hacer «una valoración» de las críticas recibidas por este error que atribuyó a que los dirigentes políticos «estamos muchas horas debatiendo y hablando» y «puede pasarle a cualquiera algunas vez». Recordó que en las últimas semanas ha hablado en numerosas ocasiones de «vil y cruel atentado».