Los principales ediles de Mogán, en libertad con cargos por malversación
El alcalde del municipio grancanario de Mogán, Francisco González, y su primera teniente de alcalde, Onalia Bueno, ambos del PP, quedaron ayer en libertad sin fianza y con cargos de corrupción y malversación tras declarar ante el juez por supuestas irregularidades urbanísticas y otros delitos. Tras su salida de los juzgados de San Bartolomé de Tirajana, donde fueron aclamados por un grupo de familiares, simpatizantes y concejales populares, los dos principales ediles de Mogán pidieron a los vecinos del municipio que «sigan confiando» en ellos porque van a demostrar su inocencia. De hecho, el grupo de gobierno del consistorio tiene el propósito de seguir en el Ayuntamiento y mantener al frente a su alcalde, el popular Francisco González, pese a su detención por supuesta corrupción. Tras varias horas de declaración judicial, el magistrado de la operación Góndola, José Alexis Negrín, decretó esta tarde la puesta en libertad del alcalde con seis cargos relacionados con corrupción e irregularidades urbanísticas. Los delitos Se trata de delitos de prevaricación, tráfico de influencias, delito de omisión del deber de perseguir delitos, delito contra el ordenamiento del territorio y del medio ambiente, negociaciones prohibidas a autoridades y funcionarios públicos, y malversación de caudales públicos. La primera teniente de alcalde de Mogán, Onalia Bueno, quedó libre también con seis cargos, aunque algunos de ellos distintos a los del alcalde: prevaricación, tráfico de influencias, negociaciones prohibidas a autoridades y funcionarios públicos, malversación de caudales públicos, delito electoral en relación con falsedad documental y delito de descubrimiento y revelación de secretos. Cinguno de los cinco detenidos en la operación Góndola ha quedado con medidas privativas de libertad. Francisco González y Onalia Bueno fueron puestos a disposición judicial a las 6.30 de ayer debido a que se agotaba el plazo de 72 horas de detención, ocurrida la mañana del pasado martes. La declaración del alcalde de Mogán duró más de tres horas. Cuando era devuelto a los calabozos de los juzgados en espera de que el juez decidiera sobre su decisión, Francisco González, sonriente, dijo a los periodistas que le vieron: «Luego nos vemos».