Los jueces defienden su legalidad y evitan enfrentarse con el ministro
El Consejo del Poder Judicial pide su renovación urgente
Fernández Bermejo insiste en que el órgano no debe abordar nuevos nombramientos

Mariano Fernández Bermejo responde a la interpelación del diputado popular Ignacio Astarloa
El pleno del Consejo General del Poder Judicial aprobó ayer una declaración institucional en la que urge a las fuerzas parlamentarias a que renueven con «la mayor brevedad» su composición para evitar así las dudas sobre su falta de legitimidad sembradas por las recientes críticas del nuevo ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo. «Este consejo -recuerda el Poder Judicial- ha realizado con plena diligencia todas las actuaciones que la ley le atribuye para su propia renovación» y sólo falta que los partidos decidan sobre su nueva composición. En su nota, apoyada por 16 de los 17 vocales presentes ayer, el órgano de gobierno de los jueces evita abrir un enfrentamiento con Fernández Bermejo, al que da la «bienvenida» y ofrece «su plena y leal colaboración». Pese a ello insisten que el CGPJ actúa con «plena legalidad» y en «garantía de la independencia del Poder Judicial», a pesar de que se encuentre en funciones desde que su mandato de cinco años concluyera en noviembre del 2006. El ministro de Justicia, Fernández Bermejo, dijo: «Lo que han dicho el pleno es que va a seguir actuando desde la legalidad y eso, repito, no significa legitimidad», subrayó. El nuevo ministro reiteró así el argumento que ha venido defendiendo desde el mismo día que asumió el cargo. Pero esta vez fue aún más allá y advirtió al CGPJ de que, en su actual situación, «no debe» hacer nombramientos judiciales. Designar a los presidentes y miembros de los tribunales es una de las funciones que la Constitución atribuye al consejo, algo que, a juicio de Fernández Bermejo, debería quedar en suspenso al concluir cada mandato. Nada le importaron al ministro -que volvió a ser aclamado por los suyos como un torero- las pullas del PP. Ni las de Zaplana, que defendió que «cualquier manual de primero de Derecho establece que el CGPJ es que no está sujeto al poder de las cámaras».