Rabat relaciona con el 11-M a un detenido por los atentados de Casablanca
Las fuerzas de seguridad de Marruecos han detenido a Saad Houssaini, alias Mustafá y Nabil, de 38 años de edad, miembro del Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) y supuestamente implicado en los atentados terroristas de Casablanca y de Madrid, informaron fuentes oficiales. Las fuentes señalaron que Houssaini es uno de los responsables de la comisión militar del GICM, el grupo terrorista marroquí implicado en los atentados terroristas del 16 de mayo de 2003 en Casablanca, en los que murieron 45 personas, y en los perpetrados en Madrid el 11 de marzo de 2004, que causaron 191 víctimas mortales. Sin embargo, las mencionadas fuentes no precisaron la fecha exacta ni el lugar en el que fue detenido Houssaini, al que la Policía marroquí buscaba desde el año 2002. Cinco días después de los atentados de Casablanca, perpetrados por terroristas suicidas y en los que murieron cuatro españoles, los servicios de seguridad marroquíes divulgaron una lista de nueve personas que estaban siendo buscadas por su supuesta implicación en los mismos, en la que figuraba Houssaini. Fuentes de los servicios de seguridad marroquíes señalaron que el detenido podría haber sido uno de los cerebros tanto de los atentados de Casablanca como de los de Madrid. El Grupo Islámico Combatiente Marroquí (GICM) fue formado por integristas marroquíes que participaron en la guerra de Afganistán. A Madrid no le consta Las fuerzas de seguridad españolas no tienen constancia de que Saad Houssaini, alias Mustafá y Nabil, detenido en Rabat, tenga relación con los atentados del 11-M, informaron fuentes del Ministerio del Interior. Aunque a las fuerzas de seguridad españolas no les consta en principio ninguna vinculación de este detenido con los atentados de Madrid, las fuentes del departamento de Interior indicaron que habrá que esperar al contenido de la declaración policial de Houssaini tras su arresto. «Saad Houssaini fue detenido a causa de su implicación en los atentados», indicó sin más precisiones una fuente de los servicios de seguridad marroquíes. «El calificativo de cerebro de los atentados le ha sido atribuido por una parte de la prensa», añadió esta fuente. Los atentados del 16 de mayo de 2003, contra objetivos occidentales y judíos, causaron 45 muertos.