Los artificieros pensaron desde el primer momento que la dinamita era Goma 2 ECO
Los tédax descartaron el 11-M que los terroristas usaran el explosivo de ETA
La revisión de los trenes por los agentes no permitió detectar la mochila de Vallecas
Los técnicos en desactivación de explosivos (tédax) lo tuvieron claro desde el primer momento: los explosivos utilizados el 11 de marzo por los terroristas en los trenes y semanas más tarde para inmolarse en el piso de Leganés tenían una velocidad de detonación alta o media alta. Esa es una característica que no encaja con la Goma 2 EC ni con el Tytadin, pero sí con la Goma 2 ECO, entre otros. Así lo dejaron claro ayer en el juicio el inspector jefe de los Tédax y otros miembros de su equipo que comparecieron como testigos. Los agentes precisaron que desde un primer momento pensaron en un explosivo de alta potencia, pero no la Goma 2 ECO porque entonces no la utilizaban en sus prácticas. Según el inspector jefe, estos explosivos -el Tytadin o la Goma 2 EC- son muy inestables y «no podían causar esos efectos» porque, con el paso del tiempo, la velocidad de detonación se retarda, cosa que no pasa con la Goma 2 ECO debido a dos componentes que tiene, el nitroglicol y el nitrato amónico, que la hacen más estable. El testigo estrella de la sesión de ayer fue Juan Jesús Sánchez Manzano, que era el jefe de la unidad central de los tédax cuando ocurrieron los atentados, y su actuación ha sido ampliamente cuestionada por los defensores de la teoría de la conspiración. Sánchez Manzano aseguró que, a las dos de la tarde del 11-M, supieron que el explosivo era dinamita y que sólo pudieron establecer el tipo «sin precisar la marca comercial». Aclaró que fue la Policía Científica la que concluyó, partiendo del análisis de los explosivos localizados en la furgoneta Kangoo, la mochila de Vallecas, la vía del AVE a la altura de Mocejón y los escombros de la casa de Leganés, que el explosivo era Goma 2 ECO. Contaminación imposible Cuando le preguntaron por qué de las tres muestras que hay de los explosivos encontrados en la vía del AVE las dos que custodiaba su unidad están contaminadas por DNT y la que guardó la Guardia Civil, no, Manzano aseguró que «era imposible porque allí no hay DNT o metenamina». Precisó que las muestras se meten en los envases adecuados y van a un depósito que está cerrado permanentemente y del que sólo tienen la llave el jefe del grupo y el jefe de la sección correspondiente. Algunas acusaciones le plantearon si le parecía normal que una bolsa con 10 kilos de explosivos -la que no explotó en Vallecas- hubiese recorrido medio Madrid. Respondió que de saber en aquel momento que era una bomba no la habrían movido. El inspector jefe que declaró a continuación reconoció que en la minuciosa revisión que sus agentes hicieron de los vagones en la estación de Vallecas no apareció esa mochila. Resultó sorprendente que el inspector jefe de los tédax de Madrid dijese que no les resultaba familiar la Goma 2 ECO porque no la utilizan en sus prácticas profesionales. Eso, según aclaró, no le impidió percatarse de que estaban ante un explosivo de alta velocidad, que no es precisamente el utilizado habitualmente por ETA. Fue la observación del humo que salía de una de las mochilas recuperadas en Atocha y explosionada por los artificieros lo que les dio la primera pista fiable. Era un humo más bien blanco, mientras que el que desprenden los explosivos de velocidad de detonación media-baja tira más a negro. Este dato, según explicó, fue comunicado inmediatamente a los agentes desplazados en otros focos de los atentados para que lo tuviesen en cuenta.