EL ANTIGUO CONVENTO
«Quieren hacer un hotel, y las termitas no son un peligro»
«La superiora nos dijo cuando anunciaron que se dejaban el convento que todo el mundo se estaba yendo de Grajal, y que no querían vivir en un pueblo abandonado». Julián Rodríguez destacó ayer que han puesto el convento en venta, a pesar de que se fueron alegando una plaga de termitas cuyo tratamiento no podían costear. «A los compradores les dicen ahora que se trata de focos controlados, fácilmente tratables. Los vecinos sabemos que el convento es de ladrillo y viga de chopo, y que no hay síntomas de carcoma». En cualquier caso, aseguró que parece que la intención es construir un hotel en el antiguo convento. «Bienvenido sea si crea actividad y empleo».