El techo en la capital es el 54,5% de la última quincena con billete gratuito y el del alfoz podría sumar el resto
Los gestores del transporte urbano quieren aumentar un 75% los usuarios
A pesar de todo, el déficit del servicio nunca bajaría de la mitad de su coste real

El transporte público tiene una demanda potencial para casi duplicar el número de viajeros
La última campaña de promoción del transporte público urbano en León sorprendió a la empresa adjudicataria Alesa y a los responsables municipales con un incremento del 54.5% en el número de usuarios durante la primera quincena de marzo. Tan espectacular subida no tiene excesivo mérito, si se tiene en cuenta que esos días los autobuses eran gratis, pero a los responsables del servicio municipal, tanto funcionarios como de la empresa concesionaria, les ha servido para medir el futuro de este servicio público: «cuando es gratis también es la mejor encuesta sobre el número de gente a la que se puede llegar», según Juan Carralero, gerente de Alesa. En la primera quincena de marzo de este año se realizó una experiencia piloto en León capital a resultas de la cual el número de usuarios del transporte público creció en quince días de billete gratuito de 129.330 a 176.317 usuarios, que los gestores del servicio consideran el «techo» a conseguir en un futuro más o menos próximo. Según Carralero, todavía falta por analizar si la gente iba y venía sólo porque era gratis, cuánta había montado por primera vez en un bus urbano, qué porcentaje estaría dispuesta a seguir haciéndolo previo pago del billete y qué otra simplemente se aprovechó la la oportunidad o repitió viaje, pero, en todo caso, los resultados han sido espectaculares». Jubilados y estudiantes El número anual de usuarios en el transporte público urbano de León es actualmente de 5,1 millones de billetes para una población de poco más de 150.000 habitantes. Las distancias en una ciudad de provincia no son largas y los atascos de tráfico cortos, así que León es una de las poblaciones que todavía utiliza poco el transporte urbano. También su uso tiene un carácter muy selectivo por estratos poblacionales desde el año 2000. Según las estadísticas municipales, el record se batió precisamente a comienzos del milenio, con casi 5,5 millones de viajeros, que luego cayeron drásticamente en el bienio 2002-03, hasta 4,8 millones de billetes, cuando el Ayuntamiento decidió cobrar una cantidad simbólica de diez céntimos de euro a los jubilados, que antes tenían tarjeta gratis total. La cadencia de viajeros subió luego paulatinamente recuperándose hasta los 5,1 millones en el 2005 y un poco más en el 2006, así que la experiencia del pasado mes de marzo resulta esperanzadora. Los técnicos auguran un crecimiento medio en el número de usuarios no inferioral 5% anual acumulativo, a poco que se mejore el servicio. Déficit Según los técnicos, aún en el supuesto de que se lograra incrementar hasta la mitad más el número de usuarios del transporte público, el servicio seguiría siendo deficitario para las arcas municipales. Pero se trata, precisamente, de un servicio público con todo lo que ello comporta en alivio del tráfico, contaminación urbana, prestaciones a la población con bajos recursos, etcétera. Actualmente dos tercios del coste de cada billete corren a cargo del Ayuntamiento: el precio oficial es de 85 céntimos de euro, pero entre bonobuses nornales, estudiantiles, tarjetas de jubilados, etcétera, la media se queda en aproximadamente 50 céntimos, algo que no cubre ni la tercera parte de la mayoría de los trayectos. Por líneas, las que van y vuelven de la Universidad y los hospitales son las más rentables en ocupación y billetaje, citándose en concreto las 1, 3, 4, 6 y 12. Por el contrario, las líneas 5 y 8, que enlazan con los pequeños núcleos de Trobajo del Cerecero y Oteruelo, resultan las más deficitarias, coincidiendo con la escasa población a la que dan servicio y el elevado porcentaje de jubilados con pagos de diez en diez céntimos. Pendientes del alfoz Según los técnicos, el futuro económico del transporte urbano dependerá del consorcio que negocien los municipios del alfoz de León con la capital, además de con la Junta, para dar servicio a casi 200.000 habitantes, aproximadamente la mitad de la población de la provincia, incluyendo municipios como San Sandrés del Rabanedo, Villaquilambre, Sariegos, Valverde, Chozas, Onzonilla o Santovenia, entre otros. La agrupación o consorcio incluiría no pocos polígonos industriales con una clientela diaria que ahora atasca en vehículos privados los accesos a la ciudad. El consorcio de transporte público para el alfoz tiene ya un estudio técnico y propuestas de financiación a cada uno de los municipios afectados, así como para otra decena de empresas concesionarias de lineas regulares de viajeros, que apenas representan un 10% de Alesa, la de la capital. La solución se negociará después de las elecciones. NÚMERO DE BILLETES VENDIDOS DURANTE EL ÚLTIMO AÑO EN LEÓN CAPITAL En 2006 Déficit de explotación La diferencia tiene que ser cubierta por al Ayuntamiento como servicio público «Éste es un servicio para el que la gente debe ser concienciada, aunque siempre será deficitario» JUAN CARRALERO , gerente de Alesa