Garzón procesa a 32 islamistas por reclutar combatientes en España
El juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón procesó este viernes a 32 presuntos islamistas acusados de haber montado entre 2003 y 2007 diversas redes en España para captar muyahidines a los que enviar a hacer la guerra santa a Irak, Afganistán y otras zonas en conflicto, a través de Siria y Turquía. El magistrado acusa a 27 integristas residentes en España y a otros cinco huidos de ser dirigentes o miembros de la organización terrorista internacional Ansar Al Islam (Seguidores del islam). La mayoría de los procesados fueron detenidos en las denominadas operaciones Tigris (junio 2005) y Sello I (junio de 2005) y II (enero de 2007) en Madrid, Cataluña, Valencia y Ceuta. El núcleo de la red de reclutamiento de mártires, según Garzón, se encontraba en Barcelona y lo lideraba Samir Tahtah. En esta célula islamista estaban encuadrados, entre otros, Mohamed Larbi Ben Sellan (juzgado en el proceso del 11-M) y Kamal Ahbar, testigo en ese mismo juicio. El otro vértice de esta red de reclutamiento tenía su base en Madrid y estaba dirigido por Mohamed Idrissi, quien estuvo imputado por la masacre de los trenes, pero finalmente no fue procesado. Idrissi, según las investigaciones policiales, estuvo relacionado con la huida de Mohame Afalah, uno de los presuntos autores del 11-M, a quien facilitó su fuga a Irak, para terminara convirtiéndose en terrorista suicida. Por otra partte, la Audiencia Nacional ordenó el ingreso en prisión de Sohuil Kaouka, el único de los cinco condenados por pertenecer a una célula islamista conocida como el comando Dixan que se encontraba en libertad provisional ante la posibilidad de que el Tribunal Supremo confirme próximamente esta condena.