La Guardia Civil investiga la creciente ola de robos «limpios» en viviendas habitadas
Del palo al cogotazo . Los delincuentes han dado un importante paso cualitativo en sus acciones. Los robos ya no son cometidos aisladamente por toxicómanos o por pequeñas bandas callejeras, sino que han alcanzado un grado de especialización extremo y sus autores pertenecen a grupos de nacionalidades muy concretas. Una de las mayores preocupaciones de la Guardia Civil son los crecientes robos limpios en domicilios habitados. «Hemos comprobado en varias ocasiones que han entrado en la casa cuando había inquilinos durmiendo sin forzar la puerta ni advertir de su presencia. Eso ya indica una especialización, una habilidad especial del delincuente», alertan desde este cuerpo. Hechos de este tipo se han producido en el área de Valdevimbre. «De repente se dan cuenta de que falta el joyero u otra cosa, pero casi de casualidad porque los ladrones han dejado todo intacto y, por supuesto, ni una sola prueba. De esos hay varios casos». «La radiografía del delito ha cambiado y las modalidades delictivas ya se han etiquitado», explican fuentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil de León destinadas a perseguir este tipo de organizaciones criminales. «Cada nacionalidad se ha especializado en un tipo de delito», precisa el agente de la Benemérita. Los latinoamericanos (colombianos, chilenos, peruanos, venezolanos y ecuatorianos) rara vez se relacionan con españoles y su especialidad son los robos con violencia, algunos de ellos utilizando el procedimiento del cogotazo. «Golpean a sus víctimas y son autores habituales de asaltos en joyerías y cajeros automáticos, como ocurrió recientemente en Veguellina de Órbigo». Las organizaciones rumanas se centran en la falsificación de tarjetas de crédito -desde la Guardia Civil se constata que el boom de los delitos financieros se está relajando- y en hurtos de todo tipo, mientras que las bandas albano-kosovares dirigen sus actuaciones a delitos de mayor gravedad, como robos por butrón o tráfico de armas. El robo de vehículos también es otra de sus preferencias. Las mafias búlgaras están extraordinariamente preparadas para el robo y la rápida venta de automóviles de lujo y de alta gama. Los españoles, sin embargo, abundan como autores de alunizajes en joyerías y atracos de bancos, como el perpetrado el pasado jueves en la sucursal leonesa de Deutsche Bank, de la que dos hombres armados se llevaron 22.900 euros a punta de pistola, dejando encerrados durante casi seis horas a los cuatro empleados de la entidad. La globalización que se ha producido con este tipo de delincuencia abre nuevos campos de investigación para los agentes destinados en León. A nivel interno, canalizan la información de cada delito a los bancos de datos de Europol e Interpol a través de sus enlaces en Madrid, incluso ya están acostumbrados a trabajar directamente con las embajadas de España en el extranjero.