| Análisis | Las claves de los relevos |
Zapatero demuestra autoridad, suelta lastre y acoge intelecto
Al presidente del Gobierno le ha costado casi una legislatura formar un equipo sólido
Zapatero ha aprovechado el trampolín de su buen resultado en el debate sobre el estado de la nación para dar impulso a su Gobierno. Y lo ha hecho con una demostración de fuerza sin precedentes en la legislatura. En primer lugar, desoye a quienes le aconsejan adelantar las elecciones generales y en segundo lugar se deshace de los ministros peor valorados. Carmen Calvo fue recomendada por Chaves para Cultura y María Antonia Trujillo enchufada por Rodríguez Ibarra en Vivienda. Una y otra venían demostrando que el puesto les venía grande y Zapatero corta por lo sano. La salida de Jordi Sevilla es otra demostración de poder, ya que hace sólo una semana el interesado declaraba en la prensa que no tenía intención alguna de dejar el Gobierno para liderar el PSOE valenciano. En el caso de Elena Salgado, en su salida de Sanidad ha pesado el fracaso de la ley anti-vino, pero Zapatero no ha querido prescindir de una de sus ministras favoritas. Peso intelectual La entrada de César Antonio Molina y de Bernat Soria en el Gobierno eleva de una tacada en muchos enteros el peso intelectual de un Gabinete lastrado en demasía por la inexperiencia y la falta de carisma. El poeta gallego venía ejerciendo de hecho de ministro de Cultura in péctore desde su atalaya del Instituto Cervantes, un organismo de una importancia capital en el corpus político de Zapatero. Soria también colaboraba con el Gobierno en tareas de asesoramiento y su incorporación otorga al presidente una capacidad de conexión con el mundo científico al más alto nivel. La llegada de Carme Chacón demuestra que la juventud no es la causa de la falta de consistencia de los ministros que han fracasado, como lo evidencia también la discreta pero eficaz labor de Elena Espinosa en Agricultura. Chacón es un valor en alza, con buena sintonía con Rubalcaba y que aprovechará el escaparate del Gobierno para preparar su candidatura en las generales como cabeza de lista en Barcelona. Demasiado tarde A Zapatero le ha costado casi una legislatura formar un Gobierno sólido y ya podría ser tarde. La foto del primer Gabinete no resiste la comparación con el actual. Si allí había un grupo de políticos ambiciosos pero inexpertos, el presidente ha ido apuntalando las zonas clave. La entrada de Rubalcaba, un tercer vicepresidente de hecho, aporto cuajo político, veteranía y capacidad de negociación. Su prestigio en el Gobierno es tal que sale indemne del fracaso del proceso de paz, en el que ha sido el único en poner freno al optimismo irracional de Zapatero frente a quienes, desde Moncloa y Ferraz, le decían que esto estaba hecho. Mercedes Cabrera retomó la conexión con el mundo universitario, a punto de entrar en barrena tras el fracaso de San Segundo al frente del Ministerio de Educación y Ciencia. La llegada de Fernández Bermejo a Justicia, aunque polémica, permitió al Gobierno hacer frente con un jurista veterano. Con su apuesta por la Cultura y la Ciencia, Zapatero demuestra un estilo inédito de presidencia. Ha dejado la economía a buen recaudo en manos de un eficaz pero irrelevante políticamente Solbes e intenta un profundo cambio social, cultural y científico en España. Está por ver si los ciudadanos comparten su visión de estas cuestiones. ELENA SALGADO CIS ENERO CIS ABRIL Conocimiento 4,3 4,6 51% JORDI SEVILLA CIS ENERO CIS ABRIL Conocimiento CARMEN CALVO CIS ENERO CIS ABRIL Conocimiento MARÍA ANTONIA TRUJILLO CIS ENERO CIS ABRIL Conocimiento A Elena Salgado le espera desarrollar los recientes estatutos de autonomía y bregar con las exigencias nacionalistas. Carme Chacón tiene que dinamizar un ministerio que hasta ahora no ha tenido relevancia alguna. César Antonio Molina deberá aportar el brillo intelectual y la buena gestión que ha dado al Instituto Cervantes, además de gestionar una polémica Ley del Cine y Bernat Soria tiene poco tiempo tiempo para desarrollar sus escasas competencias.