La evacuación necesaria
Más de veinte años dando vueltas a cómo sacar el excendente de producción eléctrica de Asturias dañando lo menos posible el delicado ecosistema que necesariamente tiene que atravesar, por uno u otro lugar, la línea de alta tensión que se ha convertido en una cruz permanente para REE. El presidente del organismo, Luis Atienza, fijó recientemente para finales del 2011 la culminación de la construcción de la línea, revisando una vez más las previsiones del Gobierno. Un año antes la revisión de la Planificación de los sectores de electricidad y gas 2002-2011 corregía los plazos de la Lada-Velilla, posponiéndosa de un ya irrealizable 2005 al 2008. Ahora parece que va la definitiva. El Gobierno considera esta línea «estructural», porque «soluciona problemas que afectan al buen funcionamiento del sistema en su conjunto». La línea, de 400 kilovatios de tensión, tendrá una capacidad de transporte de 1.990 kilovatios en invierno y de 1.820 en verano. Un trazado de unos 120 kilómetros que, entre otros puntos protegidos, atraviesa la Montaña Central de León. Una inversión calculada en 70 millones de euros para la que se han propuesto numerosas alternativas, ninguna totalmente satisfactoria y todas rechazadas de pleno por los colectivos que se oponen a esta construcción, al considerar que acabará con cualquier posibilidad de desarrollo sostenible en las zonas por las que atraviesa. También critican que León ya exporta el 85% de la energía que produce, sin recibir contrapartidas; por lo que se considera innecesario incrementar la infraestructura eléctrica en la provincia. Pero las razones de los productores son otras. Evidentemente las zonas productoras no coinciden con las más consumidoras. Pero las infraestructuras de transporte son cada vez más demandadas para atender la creciente demanda eléctrica del país. Incluso las energías renovables están al borde del bloqueo por falta de nuevas infraestructuras de transporte eléctrico, y por saturación de las existentes. Asturias produce 3.000 megavatios y sólo consume un millar. El bloqueo de la Lada-Velilla impide desde hace años un mayor aprovechamiento de esta capacidad.