Jimmy Carter se ofrece para mediar ante ETA
El ex presidente de los Estados Unidos Jimmy Carter expresó ayer su «esperanza» de que el terrorismo de ETA finalice «a través de la negociación directa» entre la banda y el Gobierno de la nación, aunque avanzó que si esto no fuera posible y «siempre y cuando las dos partes lo pidan», el Centro Carter estaría «dispuesto a participar» como mediador en beneficio de las negociaciones. Carter, Premio Nobel de la Paz y miembro honorífico del Club de Madrid, recordó que ya en 1998 el Centro Carter se mostró «dispuesto a negociar un posible acuerdo de paz entre el Gobierno de España» y lo que él denominó como «movimiento vasco». «Habíamos ido a la República Dominicana en varias ocasiones para reunirnos con los líderes de ETA y de hecho me sorprendió la situación», relató en una rueda de prensa convocada con motivo de su participación en el encuentro organizado estos días por el Club de Madrid en la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP). Y añadió que «el Gobierno español de aquel entonces pidió al Centro Carter que no se involucrara». «Puedo entender por qué, puesto que ellos querían hacer frente al problema por ellos mismos», indicó, y afirmó que esa es también su «propia esperanza», es decir, que la solución al terrorismo de España se consiga «dentro de este país», como «primera opción». Condena Preguntado por la percepción que desde el exterior se tiene del terrorismo de la banda ETA, frecuentemente denominado en medios de comunicación como «movimiento de liberación vasco» en lugar de banda terrorista, Carter recalcó que «cualquier grupo disidente que recurra a la fórmula de la violencia, que dañe o mate a ciudadanos inocentes», es «totalmente reprobable y debe ser condenado por completo». El ex presidente se refirió a los atentados terroristas de Londres, Madrid y las Torres Gemelas y apuntó que quienes por una fe religiosa recurren a la violencia están «distorsionando sus propias creencias religiosas», ya que todas «tienen una base en común y tiene que ver con unos compromisos que se remontan muchos siglos», es decir, «la paz, el servir al prójimo, la humildad» y «aplicar la justicia para aliviar el sufrimiento de los pobres». «Estas son cosas que nos deberían unir».