Los salarios subirán el 1,5%, más el IPC, enlos próximos cinco años, a pesar de todo

En León el sector confía en mantener su actividad a corto y medio plazo, según patronal y sindicatos
La amenaza de crisis en el sector no parece haber afectado, al menos por al momento, a las negociaciones de los convenios colectivos para los trabajadores, que prevén una subida de 1,5 puntos acumulativos sobre el IPC para los próximos cinco años en el convenio nacional que ahora se pretende trasplantar a todas las provincias. Los salarios reales que se pagan en la construcción son un misterio para Hacienda y Trabajo, suponiéndose que sobrepasan ampliamente los fijados en los convenios: apenas 1.200 euros brutos o doscientas mil de las desaparecidas pesetas. La verdad, según reconocen sindicatos y patronal, puede llegar al doble, dependiendo de categorías. La homologación oficial de los salarios leoneses con la media nacional no va a suponer costes elevados para las empresas, aunque en otras provincias «puede llegar a 150 euros al mes». Según el responsable local de UGT de Construcción, Manuel Luna, el futuro convenio colectivo leonés, a remolque del nacional, que se publicó en el BOE el pasado 17 de agosto, está a punto de ratificarse aquí con una subida salarial del 1,5% anual por encima del IPC para cada uno de los próximos cinco años. Se trata de uno de los incrementos más espectaculares en cualquier sector económico y más fijado a medio plazo. Indemnizados por meses La segunda reivindicación en el convenio colectivo, para cuya ratificación en León se han dado cita esta misma semana patronal y sindicatos, se refiere a las indemnizaciones por despido, que, en realidad, son simples rescisiones de contrato por obra o servicio, casi todas las cuales se hacen coincidir, además, en invierno: los empresarios procuran acabar las obras antes y los trabajadores cogen, a la vez, las vacaciones y el paro. Con la climatología leonesa los inspectores de Trabajo pueden hacer bien poco contra esta picaresca, según reconocen patronal y sindicatos, que prefieren que el asunto siga así. En las empresas del sector apenas una tercera parte de los contratos con indefinidos, «incluidos los de oficinas», según el ugetista Manuel Luna, así que el resto debe conformarse con firmar por un año o dos, según la duración de cada proyecto inmobiliario. Una quinta parte de las plantillas, sin embargo, han optado por soluciones aún más drásticas: se subcontratan como autónomos, pagan a una pequeña cuadrilla que hace lo propio, cobran por módulos de producción y se lo arreglan entre todos con Hacienda y la Seguridad Social. En este colectivo se concentra la mayor parte de la siniestralidad laboral, pero los accidentes de trabajo no los arredran, a las empresas les va bien y los sindicatos se limitan a quedarse al margen.