Diario de León

El ministro de Economía afirma que las partidas son las que necesita España ante la crisis

La proximidad electoral augura un duro debate para la aprobación en el Congreso

Solbes admite que los Presupuestos son «menos prudentes» pero dice?estar tranquilo Alejo, satisfecho

Pedro Solbes conversa con el presidente del Congreso, Manuel Marín

Pedro Solbes conversa con el presidente del Congreso, Manuel Marín

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J. A. Bravo - madrid
León

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Nada más empezar su exposición, el vicepresidente segundo. Pedro Solbes, arremetió contra el PP con el símil de la «despensa», el mismo que empleó recientemente el líder de la oposición, Mariano Rajoy, para criticar la política económica del PSOE. Así, mientras Rajoy acusaba a los socialistas de «comerse la despensa» que dejó el PP, Solbes señaló que cuando el PSOE llegó al poder en el 2004 la despensa «no sólo estaba vacía» sino que «no se había pagado la última compra». El Gobierno va a cerrar la legislatura con sus Presupuestos más discutidos por estar sujetos a unas previsiones que, según los más críticos, son demasiado optimistas e incluso «derrochadoras», si bien en el Ministerio de Economía y Hacienda las ven igual de rigurosas que en años anteriores, donde se cumplieron sin problemas. El Gobierno espera no tener problemas para sacarlos adelante, (el debate será entre el 12 y el 15 de noviembre) aunque prevé que por ser la asignatura pendiente de esta legislatura, habrá más abstenciones. El sustancias aumento logrado por Cataluña en la inversión territorializada hacía presuponer que los nacionalistas catalanes conservadores (CiU) o progresistas (ERC) no vetarían las cuentas públicas, pero puede que haya sorpresas. El vicepresidente Pedro Solbes, en lo que puede ser su despedida del Ejecutivo, dijo estar «muy cómodo y tranquilo» con esas cifras, pese a admitir que «pueden ser menos prudentes que antes» aunque «igual de realistas». El reparto presupuestario es, en términos porcentuales, similar al del año pasado, de manera que seis de cada diez euros (el 62%) están comprometidos de antemano con desembolsos obligatorios y el resto (37%) se lo reparten los distintos ministerios, con un techo de gasto de 152.560 millones, que crecerá un 6,7% más que este año, en línea con el alza esperada en la economía real (incluida la inflación). Aquí llega la primera crítica al Ejecutivo, respaldada por el Fondo Monetario Internacional y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE), que estiman un avance claramente inferior al «robusto» 3,3% que Solbes sitúa en el producto interior bruto (PIB) español. El análisis de estos expertos se basa en las consecuencias que tendrán las turbulencias financieras llegadas de EE.UU. a Europa. El Gobierno sostiene que aún se «desconocen» esos efectos y afirma ser «muy sensible a los riesgos existentes», pero argumenta que también tiene «muy buena información sobre lo que ocurre en España», lo que le hace pensar que se podrán mantener todas sus previsiones. En ellas se incluye una demanda nacional que crecerá un 3,7% al no temer una desaceleración importante en el consumo privado (el retroceso en la recaudación del IVA hasta septiembre no preocupa en exceso), y una aportación exterior que sólo restará un 0,6% del PIB al saldo final, siempre según como se comporten nuestros clientes exteriores. Rebaja fiscal En términos relativos los ingresos crecerán menos, un 4,2% hasta 158.756 millones de euros tras descontar la cesión a los entes territoriales, si bien Solbes advirtió este martes que es una estimación «cómoda», en un claro mensaje de que se superará con holgura si la economía no echa por tierra sus otras previsiones. Ya fue «excesivamente conservador» en julio, como reconoció el viernes, cuando en una «trampa» contable se reservó 2.500 millones para financiar una rebaja de última hora de 2.290 millones en el impuesto de la renta (IRPF), con la que se sufragarán las nuevas ayudas sociales. También se incluye el aumento de los mínimos personales y familiares, junto a la subida de la deducción por rendimientos de trabajo, que se unen a la deflactación de la tarifa del IRPF.

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