Los servicios de Información piensan que la banda escogió a su víctima por ser un objetivo fácil
Interior y la Ertzaintza creen que ETA confundió al escolta con un policía
El guardaespaldas herido en el atentado mejora de sus quemaduras en el 4% de su cuerpo Re

Un escolta encapuchado, durante la concentración organizada ayer en Lizartza (Guipúzcoa)
Los servicios de Información de la Ertzaintza y de las fuerzas de seguridad del Estado creen que ETA confundió al escolta Gabriel Ginés Colás con un policía o un guardia civil, y descartan casi por completo que el atentado del martes fuera dirigido contra el concejal del PSE Juan Carlos Domingo, al que protegía el agente herido, que evoluciona favorablemente de sus quemaduras en el 4% de su cuerpo. Según informaron fuentes de la lucha antiterrorista, los mandos de la investigación trabajan con la hipótesis de que Ginés Colás se convirtió en lo que los expertos policiales denominan un «objetivo de oportunidad»: una víctima escogida apresuradamente por ser un «objetivo fácil» (aparcaba su automóvil en la calle) y del que todos sus vecinos creían de manera errónea que se trataba de un funcionario del Ministerio del Interior. La Ertzaintza está convencida de que la información sobre Gines Colás fue recopilada por colaboradores de ETA residentes en el propio barrio de La Peña y que la bomba fue colocada la noche del lunes por miembros de la infraestructura de la banda en Vizcaya. Se trataría del mismo grupo que atentó contra la casa cuartel de la Guardia Civil de Durango. Los «chivatos» habrían alertado a los terroristas de que Ginés Colás solía comprobar los bajos delanteros de su vehículo, pero casi nunca la parte posterior del coche. Esta rutina, confirmada por la propia víctima, también era conocida por muchos de sus vecinos. Esta circunstancia explicaría por qué los etarras colocaran la bomba-lapa en la parte posterior del Renault Megane, un lugar donde además la explosión alcanzaría el depósito de gasolina, provocando el incendio del turismo y borrando pruebas, tal y como ocurrió. Los agentes de Científica apenas sí han podido recoger muestras del explosivo y del artefacto (todas ellas contaminadas por el agua y la espuma usada por los bomberos) y todavía no han podido determinar si la lapa se activó con un sistema de mercurio, péndulo, sedal o bola. La Ertzaintza y los responsables del Interior coinciden en descartar que el edil de Galdácano fuera el objetivo. Durante los dos años en que Ginés Colás había sido escolta de Domingo, el concejal sólo había aparecido en una ocasión en el barrio de La Peña acompañado de su guardaespaldas. Además, la empresa Seguriber había entregado a Gabriel Ginés el Renault Megane que sufrió el atentado el pasado día 3 de octubre y desde entonces el coche había sido utilizado por el escolta para sus desplazamientos privados y sólo en dos ocasiones para trasladar al edil. Los responsables del Ministerio del Interior aseguraron que no creen que el atentado contra Ginés Colás sea consecuencia de las declaraciones amenazantes del portavoz de Batasuna Pernando Barrena en las que vaticina «tiempos oscuros».