Una adoratriz, un filósofo brillante...
Uno de ellos, Perfecto Domínguez Monge, de Besande, era un joven brillante. Los datos inconexos que se conservan sobre su biografía relatan que tenía una capacidad extraordinaria para filosofar. Fue ejecutado a los 22 años. Luis Suárez Valdés, sexagenario, había servido como soldado en la Guerra de Cuba y destacaba como bibliotecario y administrador de la revista La ciudad de Dios . Fue fusilado en Paracuellos del Jarama (Madrid) durante la matanza de los 50 agustinos. Justamente en ese lugar, fueron ajusticiados 25 de los 59 mártires leoneses que serán beatificados en diez días. Prácticamente todos ellos fueron apresados en el convento del monasterio del Escorial, para luego ser trasladados hasta la cárcel madrileña de San Antón, donde permanecieron hasta su ejecución. Mujer en el Valle de los Caídos Es reseñable la presencia de sólo una mujer en el amplio listado de futuros beatos. Era adoratriz de votos perpetuos (reeducación de jóvenes extraviadas). Había nacido en Villarejo de Órbigo en 1899, aunque su vida terminó en el piso de Costanilla de los Ángeles, donde corrió la misma suerte que las demás religiosas del grupo. Es la única leonesa futura beata que está enterrada en el Valle de los Caídos. Los nuevos beatos se sumarán a la veintena de sacerdotes y religiosos leoneses que han recibido este reconocimiento de la Iglesia católica desde la era de Juan Pablo II. Entre estos casos se encuentra la biografía del beato Pepín, originario de Camposalinas, utilizada en su momento para iniciar el proceso de beatificación. José Ricardo Díez del Corazón de Jesús, hijo de una mujer deficiente mental, fue concebido como consecuencia de una violación. Tuvo un noviciado controvertido, pero finalmente se decantó por la vida religiosa y retomó su carrera en Motril. Al mes de llegar fue apresado y ejecutado. Entre las causas más numerosas está la de los mártires oblatos que beatificó Juan Pablo II y que fueron asesinados en Pozuelo de Alarcón. Trece de los 22 consagrados eran de la provincia leonesea, entre ellos los de Prioro, Siero o Villamor. Además de éstos, hay otras muchas causas estudiadas por el Vaticano o que se analizan en los obispados de León y Astorga para su posible remisión a la Congregación para las Causas de los Santos, dependiente de la Santa Sede. En lista de espera se encuentra, por ejemplo, el proceso de las tres enfermeras voluntarias de la Cruz Roja, promovido sin connotaciones políticas por la Fundación Enfermeras Mártires de Astorga.