Empujados hacia la jubilación
Trabajar después de cierta edad no compensa en Europa. La jubilación legal ordinaria se está convirtiendo en la excepción y la regla general es la jubilación anticipada. El 55% de los leoneses dejan el trabajo entre los 55 y los 64 años, un pro
Cada vez hay una incorporación más tardía al empleo, los trabajadores tienen una salida cada vez más temprana del mercado laboral y, por lo tanto, se produce una reducción cada vez mayor de la vida laboral en torno a la primera edad adulta media (25-54 años). La radiografía que presentan los expertos respecto a la participación activa de los adultos mayores en el mercado laboral dibuja una situación que reclama con urgencia la aplicación de políticas que compensen trabajar más allá de los 65 años. La realidad de la provincia leonesa demuestra que el abandono del trabajo es mayoritario entre la población de entre 55 y 64 años. Según los datos de la Encuesta de Población Activa y del Censo, ambos procesados por el INE, de los 52.888 leoneses que se encuentran en ese arco de edad, sólo están empleados 23.800, una cifra que se traduce en una importante pérdida de capital humano para las empresas y una hipoteca para los Presupuestos Generales del Estado. Las pensiones por jubilación constituyen actualmente una de las grandes partidas de gastos por parte del Estado. Sólo en la provincia, las 87.473 personas que se benefician de este tipo de paga -hay un total de 141.073 leoneses que cobran algún tipo de pensión- absorben un gasto mensual de 64,4 millones de euros. La pensión media por jubilación se sitúa actualmente en 736 euros. Un error La precariedad del mercado laboral de la provincia es el argumento utilizado por fuentes sindicales para desaconsejar un alargamiento incentivado de la vida laboral. Desde esta óptica, sería «un error» aumentar hasta los 70 años la edad de jubilación ahora que el mercado está expulsando prematuramente a trabajadores en edad productiva, una situación que se suma a que León es un territorio donde la edad media real de jubilación se encuentra en los 63,3 años, una de las más altas de los países europeos. En este sentido, el Barómetro Europeo de las Pensiones revela que los territorios mejor posicionados son aquellos en los que la mayor parte de la población con edades situadas entre los 55 y los 64 años está contribuyendo activamente a la economía del país. El envejecimiento de la población en León es una tendencia indiscutible. Según recoge la última Encuesta de Población Activa, en la distancia entre la población que trabaja y la que vive de una pensión es cada vez menor. Actualmente hay 215.000 trabajadores en activo y 141.073 pensionistas, por lo que por cada tres ciudadanos en activo mantienen a dos pensionistas. Empleadores con ley Uno de los asuntos más reclamados por los expertos es la necesidad de cambiar las prácticas de los empleadores a través de una legislación que impida la discriminación por razón de edad y de la vinculación de los ingresos con los logros individuales. Países como Estados Unidos o Japón ocupal al 60% del colectivo sénior, un porcentaje que está muy por encima del 50% que se ha marcado como objetivo la Comisión Europea para el año 2010, en donde países como Italia, Bélgica o Francia sólo trabajan entre el 33% y el 37% de los mayores de 55 años.