«El PP propone un gobierno basado en el sentido común, que haga cosas sensatas y no genere lío»
Rajoy apuesta por atender los problemas de la gente y abandonar debates inútiles
El presidente del PP defiende una oferta electoral basada en la economía y en el consenso nacional
«Van a venir tiempos muy exigentes, y se precisa un gobierno que tenga las ideas claras y la determinación y el coraje de hacer lo que tenga que hacer» MARIANO RAJOY, presidente nacional del PP «En los últimos años hemos debatido sobre cosas que no le importan a nadie, y hemos olvidado lo importante, que es la vida de las personas». Mejorar esa calidad de vida es la propuesta electoral que ayer trajo hasta León el presidente nacional del PP, Mariano Rajoy, que compartió una multitudinaria comida que reunió a un millar de simpatizantes. El líder popular insistió una y otra vez en que se acercan tiempos complicados para la economía, y no es momento de debatir sobre cuántas realidades nacionales hay en España, sobre la memoria histórica, Franco o la alianza de civilizaciones. Y centró su discurso en los dos objetivos básicos que ha marcado para la campaña electoral que culminará en marzo con los comiciones generales: consenso y prioridad a las medidas económicas. Arropado por la presidenta provincial del PP, Isabel Carrasco, y el secretario regional del partido, Alfonso Fernández Mañueco, además de la práctica totalidad de los cargos provinciales del partido, Rajoy ofreció a los militantes «una apuesta por el sentido común, por un gobierno que haga cosas sensatas y no genere líos». «Ha llegado la hora de la gente, recalcó ante un auditorio entregado. Eso es lo que necesita España». Prioridad económica El presidente del PP insistió en que la única preocupación de su gobierno será «mejorar la calidad de vida de los españoles». Aseguró que la economía no ha ido «del todo mal» en los últimos años; pero criticó que Zapatero haya «vivido de la herencia. No ha llevado a cabo reformas estructurales, ha estado preocupado por los debates territoriales y sobre la memoria histórica y se ha olvidado de profundizar en las reformas estructurales necesarias para seguir creciendo». Las consecuencias de esta actuación, en opinión de Mariano Rajoy, son tres: «Tenemos un problema de competitivad, necesitamos mejorar las infraestructuras y, la más preocupante, el endeudamiento de las familias y las empresas es alarmante». Además de su conocida propuesta de eximir del pago del IRPF a todas las personas que ganen menos de 16.000 euros al año, el candidato a la presidencia del PP adelantó que «la reforma fiscal no va a quedar ahí. Cuando presentemos el programa electoral habrá más medidas en el impuesto sobre la renta, también en el de sociedades y, sobre todo, mejoras fiscales para las pymes, que crean más del 80% de los empleos por cuenta ajena en el país y siguen pagando mayoritariamente por módulos pese al incremento del coste de las materias primas». Mujeres y pymes También recordó una de sus propuestas fiscales estrella, las deducciones en el IRPF para las mujeres trabajadoras. «El desempleo femenino es el doble del masculino, y debemos impulsar que todos trabajen porque eso genera más riqueza, más recaudación y, por tanto, mayor beneficio social». Defendió las rebajas fiscales asegurando no sólo son de «justicia social» sino que «cuando se bajan los impuestos se reactiva la economía, y al final el Gobierno acaba recaudando más dinero».