Joan Mesquida visita al agente herido, que continúa en estado muy grave
Las Fuerzas de Seguridad francesas y españolas prosiguen la búsqueda de los tres etarras que el pasado sábado asesinaron en la localidad gala de Capbreton al guardia civil Raúl Centeno e hirieron a su compañero Fernando Trapero, que continúa hospitalizado en estado «extremadamente grave». Así lo aseguró ayer, después de visitarle durante una hora y cuarto en el hospital Côte Basque de Bayona, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, que en declaraciones a los periodistas advirtió de que los «malnacidos» que le dispararon «pagarán por lo que han hecho». Fuentes judiciales francesas informaron de que Trapero recibió un balazo en la cabeza que le mantiene en estado de coma profundo, y de que también resultó herido en una pierna por un disparo que había atravesado antes el cuerpo de Raúl Centeno. Éste, según la autopsia que le ha sido practicada, recibió un impacto en la cabeza que le causó la muerte en el acto y fue alcanzado por una segunda bala que entró por el hombro y pasó por la nariz y por la parte superior del cráneo antes de salir por la frente y herir a Trapero. Según fuentes del hospital en el que está ingresado, el agente continúa en coma profundo y sin signos de actividad cerebral. El atentado tuvo lugar tras un encuentro fortuito entre los guardias civiles y los etarras en una cafetería de un centro comercial de Capbreton, en el departamento de Las Landas, cerca de Bayona.