Rubalcaba: «Esta tregua el hacha se ha llevado la cabeza de la serpiente»
El titular de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, afirmó ayer que, pese al fracaso del diálogo, la «tregua ha acelerado el final del ETA» y las fuerzas de seguridad tienen que hacer ahora que esa «aceleración sea los más rápida posible». El ministro recordó que «ETA siempre ha salido de sus treguas peor de lo que entró» e insistió en que el «epitafio» de la banda «está ya escrito» y su «final no será otro que su desaparición» porque «nunca va alcanzar sus objetivos a través a la violencia». Aseguró que durante el alto el fuego el Ejecutivo fue siempre «coherente y acertado», lo que provocó que, a pesar de la vuelta a las armas de la banda, «el Estado sea más fuerte y ETA más débil» que antes de la tregua. Además, tachó de «mentiras y dislates» las afirmaciones de que la banda se fortaleció en el alto el fuego. «Que la serpiente no reviva» Rubalcaba recurrió al anagrama de ETA para explicar por qué la «banda se ha vuelto a equivocar» al dejar que los pistoleros (el hacha) se impusieran al entorno político de Batasuna (la serpiente). Y auguró, a partir de ahora, malos tiempos para esa «serpiente». «ETA está representada por el hacha pero también por la serpiente. En esta tregua, el hacha se ha llevado la cabeza de la serpiente. Y ahora lo que tenemos que hacer desde el Estado es quitarles definitivamente el hacha, pero para ello es imprescindible que la serpiente no reviva», indicó. Por otra parte, el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz ordenó poner en libertad al veterano etarra José Ramón Sagarzazu Olazaguirre, Xempela r, de 71 años, detenido el miércoles en la comisaría de la localidad guipuzcoana de Irún cuando acudía a la sede policial para renovar el documento nacional de identidad. Sagarzazu tenía pendiente una causa por pertenencia a organización terrorista y amenazas por el 'cobro del impuesto revolucionario' que databa de 1993. Según el magistrado y la Fiscalía de la Audiencia Nacional, esta acusación podría haber prescrito, por lo que no cabe el arresto. En cualquier caso, mientras se aclara este extremo, el juez impuso a Xempelar como únicas medidas cautela.