Diario de León

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Una nueva búsqueda sinéxito

Más de 200 personas participaron ayer en un nuevo rastreo de la zona que concluyó sin pruebas relevantes, mientras la familia de Amy sueña con que sea una trastada de la joven irlandesa

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efe | mijas

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El rastreo organizado ayer en Mijas para intentar localizar alguna pista sobre el paradero de Amy Fitzpatrick, la joven irlandesa de 15 años desaparecida desde el pasado día 1, concluyó sin el hallazgo de vestigios relevantes, aunque se recogió material para su posterior análisis. El dispositivo de búsqueda, compuesto por más de doscientas personas distribuidas en doce grupos con la participación de agentes de la Guardia Civil, Policía Local de Mijas, Protección Civil, Cruz Roja y Bomberos, comenzó a las 09.45 horas a peinar un radio de seis kilómetros alrededor de las urbanizaciones en las que fue vista por última vez y donde se encuentra su domicilio, y se dio por concluido a las 15.00 horas. Fuentes de la investigación explicaron que se encontraron elementos que merecen ser estudiados, algo previsible dado que se trata de una zona con cierto tránsito de personas, pero a priori no se ha hallado nada relevante. Las tareas, coordinadas por la Guardia Civil y que contaron con el apoyo de un helicóptero de este Cuerpo, otro del 112 y de perros adiestrados, se restringieron a personal especializado con el fin de preservar posibles indicios. En la batida participaron agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, todas las patrullas del Servicio de Protección a la Naturaleza (Seprona) del instituto armado en la provincia, el Grupo Rural de Seguridad con destino en Sevilla y equipos de investigación y Policía Judicial. A estos efectivos se sumaron voluntariamente un grupo de ocho bomberos de la localidad malagueña de Ronda, que decidieron desplazarse a Mijas para colaborar tras concluir a las 09.00 horas su jornada laboral. El coordinador en Málaga del servicio de emergencias 112, Francisco Ortega, señaló que la zona de la búsqueda es un terreno quebrado con una vegetación no muy intensa. Según Ortega, en la investigación, la batida es sólo un elemento más para descubrir algún elemento sospechoso en la zona y para eliminar otras posibilidades, y no supone que haya un elemento claro en las pesquisas. En el inicio del rastreo estuvo presente la madre de la menor, Audrey Fitzpatrick, con su compañero sentimental, Dave Mc Mahon, y algunas amigas de la joven desaparecida. También acudieron Deborah Rose, la madre de Ashley Rubio, la amiga de Amy de cuya casa salió la joven la noche del día 1, cuando fue vista por última vez, y Guillermo Wanninkhof, el padre de Rocío Wanninkhof. Una trastada La madre de la joven irlandesa sueña con que todo sea «una trastada» que se le ha ido de las manos a su hija, a la que manda el mensaje de que no tenga miedo a volver, a la vez que pide que, si la están reteniendo, la dejen libre. Audry Fitzpatrick, visiblemente emocionada, explicó que la joven no había desaparecido antes, y que siempre que salía de casa sabía dónde se encontraba y estaba en contacto con ella. Según la madre, Amy nunca había estado desaparecida ni se había fugado de casa, y nunca aceptó subir a un coche sin conocer a la persona, aunque estas invitaciones se las han hecho a más chicas de la Riviera, e incluso a ella misma, señaló. Asimismo, hizo un llamamiento a los medios para se ciñesen a la realidad.

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