Las madres continúan sin poder donar estas reservas a un banco público y si quieren conservarlas deben parir en una clínica privada
La Junta sigue sin autorizar la extracciónde células madre del cordón umbilical
Más de 40 familias de la provincia conservan ya en el extranjero la sangre de sus recién nacidos para el futuro
«Los castellanos y leoneses se encuentran en situación de desigualdad respecto a otras comunidades autónomas» JAVIER AMOEDO CONDE, procurador del Común de Castilla y León Un total de 42 familias de León han enviado ya la sangre del cordón umbilical de sus recién nacidos al extranjero a través del único banco privado de criopreservación de células madre que existe en Castilla y León, cuyo almacén se encuentra en el Laboratorio de Medicina de Bonn (Medizinische Laboratorien Bonn). Según los datos que maneja la empresa Stem Cell, con delegaciones en las nueve provincias de la comunidad, León y Valladolid aportan conjuntamente el 7% de las muestras nacionales conservadas en este centro, de las que un 60% corresponden a la provincia leonesa y el 40% a la vallisoletana. Son 42 beneficiarios en un año y medio, pero podrían ser muchos más si las maternidades de los hospitales públicos de León y El Bierzo estuvieran autorizadas por la Junta para realizar la extracción de la sangre del cordón a fin de propiciar el futuro tratamiento de enfermedades. A fecha de hoy, esta posibilidad está inexplicablemente censurada en los centros sanitarios públicos de Castilla y León tanto para la conservación de las células madre en bancos familiares para uso propio del donante como para la donación altruista de estas reservas por parte de las madres a un banco público, lo que ha despertado la lógica indignación de los usuarios del sistema público de salud, amparados por sindicatos, partidos como el PSOE e instituciones defensoras de los derechos de los ciudadanos, caso del Procurador del Común. Tres llamadas diarias La demanda del almacenaje de las células madre para uso privado se está generalizando en León. Rafael de las Heras, gerente de Stem Cell, asegura que la delegación conjunta de León y Valladolid ha recibido este año alrededor de 800 llamadas de futuras madres leonesas interesadas en la criopreservación de las células madre de sus hijos. Pero finalmente muy pocas pueden llevarlo a cabo, entre otras razones porque la negativa con la que se encuentran en los hospitales públicos las obliga a parir en clínicas privadas, donde ginecólogos ya preparados reciben una prima económica de las empresas por extraer las células madre procedentes de la sangre del cordón umbilical tras el parto, una práctica que no requiere una preparación excesivamente especializada aunque se deba hacer rápido para garantizar que las reservas extraídas alcanzarán los estándares de calidad exigidos por los laboratorios. El 15% son rechazadas No todas las familias son aptas para preservar las células madre. La historia médica familiar o la exposición de la madre a contaminación por virus son algunas de las limitaciones que desaconsejan la criopreservación. Según los datos manejados por el único banco familiar que opera en Castilla y León, en torno al 15% de las muestras enviadas al centro de almacenaje de Bonn son rechazadas después de ser sometidas a estrictos controles de calidad. Si logran pasar el filtro, las células madre serán aisladas de la sangre y criopreservadas (conservación a 196 grados bajo cero). Una vez analizada, procesada y criopreservada la muestra, el laboratorio emite un certificado oficial en el que garantiza el depósito durante 20 años y la propiedad al cien por cien de las muestras a los padres o tutores. A partir de ese momento, al donante le ha dado tiempo a alcanzar la mayoría de edad, por lo que tendrá la opción de renovar su contrato por otros 20 años.