La propuesta de la Universidad leonesa se debatirá en el Consejo de Universidades que se celebrará el próximo jueves
El nuevo mapa de carreras aumentará la oferta de la ULE entre grados y másteres
La Junta advierte de que los estudios que no lleguen a los 20 alumnos «están en peligro» Opiniones:

El Campus de Vegazana se enfrenta a cambios históricos en la docencia
El próximo jueves se celebrará en Valladolid una reunión del Consejo de Universidades en la que estarán presentes el consejero de Educación, Juan José Mateos, y los rectores de las universidades de la comunidad. Sobre las mesa, las propuestas del nuevo mapa de titulaciones que ha diseñado cada uno de los campus de Castilla y León. En el caso de la Universidad leonesa la oferta de títulos adaptados al Espacio Europeo de Educación Superior supondrá un aumento con respecto a la actual, si se tienen en cuenta tanto los grados (que sustituirán a las actuales diplomaturas, licenciaturas e ingenierías) como los másteres (posgrados). Sin embargo, el proceso de adaptación no es igual para todos los centros. Si bien es menos complejo para aquellas facultades que imparten títulos que ya están regulados, no es tan sencillo para aquellos otros que tienen que realizar una reorganización completa. Una comisión se ha encargado de recoger las distintas propuestas de los centros para confeccionar el primer borrador del mapa de títulos europeo. Algunos de los responsables de facultades y escuelas han mostrado cierta preocupación por una de las recomendaciones de la Junta de Castilla y León en la que asegura que pueden «estar en peligro» aquellas carreras cuya media de los alumnos de nuevo ingreso en los últimos cinco años esté por debajo de 15 ó 20 alumnos. El problema radica en la rentabilidad de estos estudios con tan poco alumnado y por eso se barajan otras opciones como convertirlas en másteres o en grados conjuntos con otros campus, aunque aún no hay nada decidido. Teniendo en cuenta las estadísticas de la propia Universidad leonesa, en esta situación se encontrarían titulaciones de la Facultad de Filosofía y Letras, de la Escuela de Ingenieros Agrónomos, de la Escuela de Minas y de la Facultad de Derecho. Sin embargo, alguna de ellas ya da el problema por solucionado ante la reorganización realizada, es el caso de Minas. Las demás esperan que el giro que han dado a estas carreras sean lo suficientemente atractivas y pasen la criba de la Junta. De todos modos consideran este baremo un tanto arbitrario y afirman que no es el mismo tener cuatro alumnos matriculados que, por ejemplo, 19. El decano de la Facultad de Filosofía y Letras, Francisco Carantoña ha mostrado su preocupación ante tal premisa, dada la importancia que tienen todos los estudios que se imparten en este centro. Filosofía y Letras Filología Hispánica o Geografía serían dos de las titulaciones afectadas. La primera de ellas tiene una media de 14 alumnos de nuevo ingreso al año, si bien llega casi a los 200 erasmus cada curso. Carantoña destaca también la importancia de los departamentos de investigación de los que disponen estas carreras así como la disposición de una plantilla consolidada. En la actualidad, esta facultad suma un total de 938 alumnos. La propuesta que el Decanato ha entregado al Rectorado se basa convertir las cinco licenciaturas actuales en grados, con un cambio de denominación para que resulten más atractivas, y convertir el segundo ciclo de Lingüística en un máster. Agrónomos Por su parte, el director de la Escuela de Agrónomos, Javier López Díez se mostró muy cauto a la hora de valorar las expectativas que marca el nuevo mapa de títulos. En parte porque aún existe «cierta indefinición» en el ámbito de las ingenierías. Sí afirmó ver con «preocupación» el baremo marcado por la Junta ya que en Agrícolas existen tres especialidades que no llegarían al mínimo: Ingeniero Técnico Agrícola en las especialidades de Mecanización, Hortofruticultura y Explotaciones Agropecuarias. En cuanto a la propuesta realizada por este centro y, a falta de conocer la denominación final de las carreras, es probable que los cuatro títulos actuales de ingeniero técnico Agrícola se transformen en tres títulos de grado a nivel nacional, los dos de forestales actuales en uno, y los actuales segundos ciclos de Agrónomo y Montes se convertirían en dos másteres con atribuciones profesionales respectivamente. Este centro tiene matriculados un total de 1.900 alumnos entre León y Ponferrada. En los últimos cinco años se han matriculado en las titulaciones de primer ciclo una media de 18,3 nuevos alumnos; en cuanto a las de segundo ciclo el promedio es de 72 estudiantes nuevos cada año. La Escuela de Minas La Escuela de Minas es otra de las que podría verse afectada por esta recomendación de la Junta, dado que dos de sus especialidades no llegan a los 20 alumnos en el primer año. Sin embargo, la reorganización en la que ha configurado sus estudios hace que las expectativas sean muy positivas. Así, según explicó su director, Jaime Cifuentes, las cuatro especialidades técnicas actuales se convertirán en Ingeniero de Grado en Minas y Energía e Ingeniero de Grado en Recursos Energéticos. En cuanto a Ponferrada Topografía se convertirá en Ingeniero de Grado en Geomática y Topografía. Además, la oferta de este centro se completará con tres másteres con atribuciones profesionales en León y uno en Ingeniería Cartográfica en Ponferrada. Otra de las titulaciones sujeta al baremo de la Junta es Gestión y Administración Pública que ha tenido una media de 18,6 alumnos de nuevo ingreso en los últimos cinco años. Por eso, la Facultad de Derecho ha optado por reconvertirla en el Grado de Ciencias Políticas y de la Administración. Así lo explicó el decano Miguel Díaz que destaca el convencimiento de que esta carrera será así «más atractiva». Mientras tanto Derecho se convertirá en un grado más un máster en Abogacía y Procura que habrá que cursar para poder ejercer esta profesión. Esta facultad cuenta este año con 621 estudiantes matriculados. Actualmente ya se imparte en este centro el máster en Asesoría Jurídica de Empresas que cuenta con 17 alumnos.