El Gobierno se afana en explicar la medida, que no pasó por ninguna comisión electoral
Zapatero sorprendió al propio PSOE con los 400 euros para cada declarante
Caldera asegura que Pizarro no pagaría 180.000 euros este año con la propuesta fiscal del PP Aznar:

GUSTAVO CUEVAS
El anuncio de que el Gobierno hará una reducción de 400 euros en la cuota del IRPF si José Luis Rodríguez Zapatero gana las elecciones cogió desprevenidos a los más de mil militantes socialistas que este fin de semana se reunieron en Madrid para pactar el programa electoral del partido. No pasó por ninguna de las tres comisiones que se habían constituido el sábado para debatir las distintas medidas propuestas en el borrador inicial y el presidente lo anunció cuando ya se había votado y aprobado la oferta electoral teóricamente definitiva. La confusión generada obligó ayer al Ejecutivo -especialmente, a la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega y al coordinador del programa, Jesús Caldera- a un sobreesfuerzo explicativo. La propuesta, que como el traído y llevado cheque bebé ha suscitado las críticas tanto de la izquierda como de la derecha, ni siquiera es bien comprendida en las filas del PSOE. Algunas fuentes señalan que, a priori, parece una medida económica «poco rigurosa» e incluso de escasa eficacia si lo que pretende es incentivar el consumo. Otras ponen en duda su carácter progresista, defendido con ahínco por el Gobierno, y reprochan que no fije un tope de renta a partir del cual el declarante no pueda beneficiarse del descuento. «Además, corremos el riesgo de hacer ver que la economía está peor de lo que el Gobierno había querido reconocer», señala un ponente en la conferencia política de este fin de semana. La dirección socialista admite que la medida anunciada por Zapatero no se sometió a debate. Sólo unos pocos privilegiados sabían, de hecho, que el presidente del Gobierno se guardaba una medida para cerrar con un golpe de efecto el gran acto de precampaña y aún menos -entre ellos, el vicepresidente económico, Pedro Solbes y el ministro de Trabajo, Jesús Caldera- sabían a ciencia cierta en qué consistiría. Pero en Ferraz aducen que sí se discutió sobre política fiscal y se acordó «utilizar el margen disponible para realizar rebajas impositivas esencialmente ligadas a los objetivos de mejorar la equidad y la justicia del sistema fiscal y la competitividad de nuestras empresas». Lo que, a su juicio, serviría de marco suficiente a la promesa del presidente, que quedará recogida tal cual en el programa. En las filas socialistas subsiste una duda: si los 5.000 millones de euros que costará la propuesta (equivalente al presupuesto de los ministerios de Agricultura, Justicia y Exteriores juntos) no podría haberse dedicado a otro fin. Por su parte, el coordinador del programa electoral del PSOE, Jesús Caldera, ha comparado la promesa socialista con la propuesta del PP, con la que -ha asegurado- su número dos por Madrid, Manuel Pizarro, dejaría de pagar unos 180.000 euros. Caldera destacó que que a quienes ganan altas cantidades, como los 6 millones de Pizarro, la rebaja de los populares sería muy elevada.