Los candidatos a la presidencia se miden en un primer debate desde 1996
Con el único objetivo de ver a «Zapatero en estado puro»
El presidente tiene decidido salir hoy al ataque ( 22,00 horas) en su primer cara a cara en la TV Rajoy afronta con muc
El líder socialista acudirá a la cita (22,00 horas) «con humildad y con la verdad», valores con los que pretende lograr a través de ésta cita la movilización que el PSOE necesita el 9 de marzo. Los socialistas no quieren desaprovechar la ocasión, pero tampoco quieren generar grandes expectativas. «Creemos que no habrá un claro ganador -subrayan fuentes del partido-; se trata de un debate tan encorsetado que lo contrario resulta complicado». Es lo de menos, a juicio de los estrategas de la campaña socialista. Dicen que también John Kerry ganó a George Bush en los enfrentamientos previos a las últimas presidenciales estadounidenses y, sin embargo, perdió las elecciones. Sostienen que el mero hecho de que se produzca el debate ya les beneficia porque servirá para crear ambiente electoral, que es lo que necesita Rodríguez Zapatero. Su tesis es que el PP ya ha tocado techo en la movilización de los suyos y lo que se agite ahora será a su favor porque el espectro socialista es mucho más amplio que el 'popular¿. La apuesta por el empate, en todo caso, no deja de ser una estrategia más. Al PSOE le interesa llegar a la cita con «sensación de equilibrio», según confesaba recientemente un destacado miembro de la ejecutiva del partido. Fuentes cercanas al presidente aseguran, sin embargo, que su objetivo es salir «a ganar» y que está convencido de que su actuación será relevante para en desenlace de la contienda, aunque sólo sea porque afectará al estado anímico de los candidatos. Los socialistas dicen que hoy habrá «Zapatero en estado puro», que se mostrará sereno y poco agresivo, aunque contundente. «Es lo que somos -dice un asesor del presidente- lo que siempre hemos sido y ahora usamos como estrategia electoral; Rajoy, en cambio, lo tiene más complicado porque intenta dar la vuelta al comportamiento que le ha acompañado durante toda la legislatura». En el equipo que ha preparado el rifirrafe presumen de que su líder está «tranquilo», que no ha querido ni necesitado 'sparring¿ y que la mayor parte del tiempo se ha dedicado a asimilar en solitario las fichas con los mensajes clave que desean lanzar, y los «ataques» dirigidos a los puntos débiles del adversario. Los socialitas se muestran reservados sobre el contenido de esos apuntes, pero Zapatero dejó claro qué es lo que espera de Rajoy. «Han dicho barbaridades como que se rompía España, que se disolvía la familia, que habíamos entregado la llave del Estado a ETA y, ahora, que se les ha caído la campaña de que la economía española iba a la ya no tienen nada que decir salvo volver al terrorismo».