Asume el riesgo de defender el trasvase de agua del Ebro
«A mis 52 tacos, ya me puedo permitir el lujo de decir lo que pienso en cualquier lugar de España», anunció ayer Mariano Rajoy en Zaragoza, donde asumió el riesgo de defender el trasvase de agua del Ebro hacia Levante y Andalucía oriental, tal y como había hecho, apenas 48 horas antes, en Alicante y Murcia. «El proyecto de España es para todos, vivan donde vivan», explicó al PP aragonés, que planteó una seria resistencia a la incorporación de este compromiso en el programa electoral. Para que no hubiera duda alguna sobre su decisión de plantar cara en Zaragoza, repitió las mismas palabras que utilizó en la Comunidad Valenciana sobre el traslado a otras autonomías del agua que sobra, tras garantizar el caudal ecológico, para «ayudar a los demás».