| Crónica | Ultimando el futuro |
Zapatero perfila su Gobierno
El presidente mantendrá a De la Vega y Solbes como pilares de un gabinete que ultimará estos días durante las vacaciones de Semana Santa que pasará en Doñana
Zapatero, junto a la alcaldesa de Sanlúcar, tras viajar el sábado a la provincia de Cádiz
El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, meditará durante la Semana Santa en Doñana los detalles de la estructura y la composición de su nuevo gabinete, aunque fuentes de su entorno dan por hecho que son cuestiones que ya tiene «muy perfiladas» y que se encuentran «sólo en su cabeza». Zapatero sólo ha avanzado que su Gobierno se sustentará en los dos pilares de la legislatura pasada, María Teresa Fernández de la Vega y Pedro Solbes, aunque, como es lógico, tendrá caras nuevas, y además se modificará la estructura del Ejecutivo. Pero a partir de ahí todo son especulaciones, como la posibilidad de que Fernández de la Vega tenga nuevas funciones en su papel de vicepresidenta, la creación del Ministerio del Portavoz o la separación de Trabajo y Asuntos Sociales. El actual titular de este departamento, Jesús Caldera, una de las personas de más confianza de Zapatero en el partido y que ha coordinado el programa electoral socialista, se ha mostrado dispuesto a seguir al frente de ese ministerio si así se lo pide el presidente, pero ha precisado que él ve «un tanto difícil» repetir cargo. Fuentes del Gobierno están convencidas de que Zapatero desea seguir contando con Alfredo Pérez Rubalcaba, aunque éste ha advertido de que, «tras muchos trienios en política», va a reflexionar sobre su futuro. También se duda de la continuidad de Miguel Angel Moratinos, pero en el Ejecutivo se apuesta por ella, al menos, hasta que España desempeñe la presidencia de la UE en el 2010. Este sería el principal escollo para que se fuera el secretario de Estado de la UE, Alberto Navarro, quien públicamente ha mostrado su deseo de dejar la política. En caso de que Zapatero optara por hacer ya el relevo de Moratinos, en el mundo diplomático suena con insistencia el nombre del ex ministro canario Juan Fernando López Aguilar, y no se descarta a Trinidad Jiménez, actual secretaria de Estado para Iberoamérica e integrante del círculo más cercano al presidente. De ese círculo forma parte también el ministro de Defensa, el leonés José Antonio Alonso, cuya permanencia en el Ejecutivo se da por segura. Aunque algunas de las fuentes aseguran que Zapatero no estará atado para nombrar a parte de sus ministros con el fin de contentar a determinadas federaciones, hay coincidencia en que los buenos resultados de los socialistas catalanes y vascos pueden llevar aparejada una mayor presencia en el Gobierno. Se da como segura la continuidad de la hasta ahora ministra de Vivienda, Carme Chacón, aunque podría cambiar de cartera, y entre los nombres que han aparecido están el actual secretario de Estado de Economía, David Vegara, y el presidente de la Diputación de Barcelona, Celestino Corbacho. En nombre de los socialistas vascos vuelve a sonar Ramón Jáuregui, quien también es citado por Ferraz como posible portavoz en el Congreso en sustitución de Diego López Garrido. Ese relevo colocaría a este último con alguna opción para formar parte del equipo de Zapatero, quien seguirá contando con uno de su fieles, José Blanco, bien al frente del partido o bien adjudicándole una cartera. Públicamente, Blanco no ha desdeñado hacerse cargo de Fomento, aunque esta cartera es codiciada por el PSC. Todos apuestan por la continuidad de Mercedes Cabrera, que tiene pendiente la reforma universitaria, así como por la de Bernat Soria y César Antonio Molina, que asumieron sus cargos en julio. Hay opiniones distintas sobre la permanencia de Mariano Fernández Bermejo y Elena Salgado, y casi nadie cree que Zapatero mantenga a Joan Clos y Magdalena Alvarez. También se prevé la salida de Medio Ambiente de Cristina Narbona. Y es que de los once ministros que concurrieron a las generales como cabeza de lista, sólo Chacón y Elena Espinosa lograron elevar el número de escaños.