El PP no renunciará a sus cuatro puestos en la Mesa del Congreso
El PSOE tendrá que arreglárselas solo para dar cabida a los nacionalistas en los órganos de gobierno del Parlamento. El aún portavoz del PP en la cámara baja, Eduardo Zaplana, trasladó ayer a José Blanco su intención de ocupar en la Mesa del Congreso todos los puestos que, por número de diputados, le sean posibles. Contará así con cuatro -dos vicepresidencias y dos secretarías- frente a cinco de los socialistas. Cinco que quedarán en tres si CiU y PNV acceden a apoyar a José Bono como presidente. Zaplana, en su última comisión de servicios para su formación, alegó que es el partido gubernamental el que debe hacer esfuerzos para formar mayorías y quien de verdad tiene la obligación de entenderse con todos los grupos de la cámara. Blanco pretendía, si bien es cierto que con poco entusiasmo, que los «populares» accedieran a renunciar a una secretaría en pro de la pluralidad. Pero el principal partido de la oposición no ve qué sacaría con ello. El dirigente «popular» no negó que la postura del PSOE pueda parecer «razonable». Según el número dos de los socialistas, siempre fue una tradición que los dos partidos mayoritarios pusieran a disposición del tercer y cuarto grupo de la cámara dos de sus sillones en la mesa. Zaplana justificó que el PP no desea prescindir de «ninguna de las posibilidades».