Inspeccionan la Gerencia de Urbanismo de Castro Urdiales
La Guardia Civil inspeccionó ayer por orden judicial la Gerencia de Urbanismo de Castro Urdiales, de la que se ha llevado varios expedientes, en unas diligencias penales abiertas a raíz de una denuncia del propio interventor del Consistorio, el funcionario encargado de fiscalizar la legalidad de sus actuaciones. La Benemérita, en funciones de Policía Judicial, comenzó el miércoles a requerir documentos al Ayuntamiento de Castro Urdiales y ayer inspeccionó durante varias horas su Gerencia de Obras y Urbanismo, por orden del Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad. La Policía Judicial se llevó de la Gerencia de Urbanismo ocho carpetas de expedientes y varias decenas de folios atadas en tacos. Las actuaciones permanecen bajo secreto y no ha transcendido su contenido, aunque el Tribunal Superior de Justicia de Cantabria ha confirmado que las diligencias abiertas a raíz de este caso se remontan a 2006 y fuentes municipales han indicado, además, que en ellas figuran operaciones de obras y urbanismo. Fue el propio interventor municipal de Castro Urdiales el que puso en conocimiento del Juzgado de Instrucción número 2 de la ciudad las presuntas irregularidades por las que se investiga la actuación desde 2006 del equipo de gobierno en varias materias. El juez está revisando actuaciones que podrían ser constitutivas de delitos de prevaricación y malversación de fondos públicos. El Ayuntamiento de Castro Urdiales es el tercero en población de Cantabria y uno de los más activos en edificación, por su proximidad a Bilbao, que hace que varios miles de ciudadanos vascos hayan trasladado su residencia a este municipio. Desde 2007, está gobernado por el alcalde Fernando Muguruza, expulsado del Partido Regionalista y declarado tránsfuga por el Pacto Antitransfuguismo, con el apoyo del PP y de Acuerdo por Castro, un partido constituido antes de las últimas elecciones municipales por varios ediles expulsados del PSOE. En 2006, año al que se remontan las diligencias abiertas por el Juzgado, el Consistorio estaba regido por Muguruza como edil del Partido Regionalista, en coalición con el PP e Izquierda Unida. El alcalde denunció que esta actuación es «una caza de brujas».