Las restricciones de la UE se han suavizado al descender el número de casos de vacas locas
La Comisión Europea pide que no se genere alarma por las dos muertes
El organismo recuerda que fallecieron tras un largo periodo de incubación de la enfermedad
La Comisión Europea (CE) pidió ayer «evitar la alarma» ante la muerte de dos personas en Castilla y León por la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob, variante humana del mal de las «vacas locas» o Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB). «La CE quiere evitar que surja el pánico, aunque sí se trata de una noticia triste», declararon fuentes comunitarias. Las mismas subrayaron que ambos casos se detectaron antes del 2001 y que las personas ahora fallecidas contrajeron la enfermedad de Creutzfeldt-Jakob tras «un largo período de incubación». Las fuentes apuntaron que en los últimos años han descendido las muertes por la variante humana de la enfermedad de las «vacas locas», que en la década de los 90 eran muy habituales. En 2001, la UE aprobó restricciones y medidas para combatir la EEB y en 2000 se prohibió alimentar con harinas animales a los rumiantes, por ser considerada la causa principal del contagio. Las restricciones se han ido suavizando en los últimos años al descender el número de casos de EEB y considerar que cada vez hay menos reses de mayor edad que pudieran estar infectadas. España es el segundo país de la UE con más reses dañadas por la EEB, sólo superado por el Reino Unido, según datos del 2007. «Casos esporádicos» Por otra parte, el director general de Salud, Manuel Oñorbe, calificó los fallecimientos producidos por esta afección de «casos esporádicos» y tranquilizó a la población porque, aseguró, «no hay ningún riesgo añadido para la salud pública». Oñorbe no descarta que puedan producirse nuevos incidentes por la variante de esta enfermedad en humanos, pero siempre dentro de lo que, a su juicio, es «previsible». El responsable del área indicó que estas muertes, y la que se produjo en Madrid en el año 2005, entran dentro de los pronósticos que «se hicieron en toda Europa hace ya ocho años»