La legislación actual sobre disciplina en la enseñanza no es adecuada para casi nadie
Dos tercios del profesorado cree que la violencia escolar ha aumentado «bastante» o «mucho» y un 15% más que «muchísimo». Frente a esta problemática otros dos tercios opinan que la actual legislación es «nada» o «poco» adecuada y el 80% que la responsabilidad de lo que sucede es de éste o anteriores gobiernos desde la aparición de normativas que primaban la igualdad por abajo entre la capacidad de los escolares en vez de normas básicas de esfuerzo. O sea, la Logse. La decepción por la marcha de los centros educativos genera un desasosiego no exento de bases razonables: las quejas por el comportamiento de los padres son casi tantas como por el de los alumnos y el resto se reparten entre rivalidad con compañeros, acoso de la inspección de la Junta o problemas y desbarajustes administrativos que poco tienen que ver con la labor de impartir clase. Los sindicatos creen, además, que las consultas o demandas de ayuda que reciben, «y se les puede llamar como se quiera», no llegan ni a la tercera parte de los problemas que se dan en la realidad, porque los profesores prefieren callar y tirar para adelante como sea por temor, encima, a complicarse aun más la vida.