ASUNTOS ECONÓMICOS
Solbes y Sebastián afrontarán con un «armisticio» la desaceleración
Pedro Solbes ha reforzado su equipo de colaboradores con un marcado carácter continuista para hacer frente a la creciente desaceleración económica que sufre el país, y que en algunos sectores como el inmobiliario ya empieza a tornarse en clara crisis, pese a que este aún sea un termino tabú en el Ejecutivo. Para repetir como vicepresidente económico, este veterano gestor público, curtido en decenas de batallas, exigió que nadie se entrometiera en sus competencias, para lo que se limitarán los cometidos y atribuciones de la controvertida oficina económica de Presidencia; también pidió que, a ser posible, pudiera intervenir en la elección del resto de ministros del área económica. Los nuevos ministros de su área (Celestino Corbacho en Trabajo e Inmigración, Beatriz Corredor en Vivienda y Cristina Garmendia en Ciencia e Innovación) no parecen problemáticos. Respecto a Miguel Sebastián (Industria, Turismo y Comercio) parece existir ahora un armisticio. Ahora bien, que este último se quedara con la parcela energética era algo que no entraba para nada en sus planes y que incluso obligó a una «delicada» conversación de última hora con el propio Zapatero para «aclarar las cosas», según fuentes gubernamentales, máxime cuando en esta legislatura se deben adoptar decisiones cruciales para el futuro. Muchos recuerdan los frecuentes desencuentros que Solbes y Sebastián. El segundo fue, sino el ideólogo, sí al menos el principal impulsor de la solución hispano-italiana para Endesa o del fallido asalto de la constructora Sacyr al núcleo del BBVA. Defensor a ultranza de la idea de los campeones nacionales, sobre todo en la energía, ahora tendrá la oportunidad de llevar a la práctica sus ideas con la posible fusión de Iberdrola y Gas Natural, un proyecto con el que se viene especulando desde hace años pero que cobra fuerza tras el frenazo de los deseos de la francesa EDF por entrar en la eléctrica de origen vasco.