MINISTERIO DE DEFENSA
Pendientes de la «ciudad del desastre», el Teleno y Almansa
El esfuerzo inversor de la pasada legislatura debe tener continuidad para abordar la consolidación de la UME en El Ferral del Bernesga
CHEMA MOYA
El Ministerio de Defensa fue uno de los mayores inversores durante la pasada legislatura en León. La puesta en marcha de un batallón de intervención de la Unidad Militar de Emergencias (UME) en el Ferral del Bernesga mejoró la posición de la base leonesa, pero el ambicioso proyecto diseñado para completar el centro de formación requiere un plan de inversiones a medio plazo, por lo que la gestión de la nueva ministra será vital para garantizar la continuidad de los planes marcados personalmente por el presidente del Gobierno, en primer término, y ejecutados después por el ministro José Antonio Alonso. La UME, que deberá contar con una plantilla de 700 efectivos a final de año, habrá recibido una inversión de unos cien millones de euros cuando esté a pleno rendimiento. Concebida como un frente de respuesta ante grandes catástrofes, su ubicación en León fue anunciada precisamente en la capital leonesa por Zapatero, quien tomó como argumento la situación estratégica de León para abordar cualquier emergencia en el Noroeste del país. El 7 de octubre del 2005, el Consejo de Ministros aprobaba la creación de esta unidad en el seno de las Fuerzas Armadas con la misicón de actuar en caso de emergencias graves y dar respuesta a situaciones en las que exista peligro para la supervivencia de la ciudadanía o de sus bienes materiales. La iniciativa quedó regulada en la Ley Orgánica 5/2005 de la Defensa Nacional. Todo el personal que la compone ha sido reclutado de los tres ejércitos. Hasta ahora han sido publicadas varias convocatorias de vacantes para cubrir los objetivos de la plantilla previstos para los años 2006 (25%), 2007 (75%) y 2008 (100%). De momento, el plan de actuaciones continúa su curso en lo relacionado a las instalaciones. Pero se esperan nuevos datos sobre la «ciudad del desastre» anunciada por el ex ministro José Antonio Alonso el día que anunciaba a los socialistas leoneses que volvería a encabeza la lista al Congreso de los Diputados. La «decisión política» ya está tomada, pero lo aconsejable desde el punto de vista operativo es que el complejo de formación en el que se instruirán unos 2.000 efectivos al año quede concluido durante la presente legislatura. Las dependencias, con capacidad de simulación, instrucción y adiestramiento, están proyectadas en parte de las 1.500 hectáreas que la base Conde Gazola tiene en el campo de maniobras de San Andrés del Rabanedo. Principalmente formará a la plantilla de los cinco batallones de la UME, pero el polígono también podrá ser utilizado por el personal del resto de las Fuerzas Armadas y por los miembros de las adminsitraciones civiles, tanto nacionales como extranjeras, en este último caso, en coordinación con la Escuela Nacional de Protección Civil. El polígono dispondrá de un edificio escuela, donde estará la Jefatura de Estudios, las aulas y el alojamiento del personal. El edificio más emblemático será la ciudad del desastre , un conjunto que incluye varios edificios colapsables, uno de ellos tendrá tres plantas de aparcamiento derrumbadas y otro simulará un domicilio familiar. Defensa, que por plantilla y número de metros cuadrados es una de las principales empresas de la provincia, también tiene un vínculo muy importante con Astorga y la comarca del Teleno, donde se encuentra el campo de maniobras. La desmilitarización de la zona ya está descartada desde que el anterior Gobierno, empezando por el ministro José Bono y continuando con su sucesor José Antonio Alon so, reiteraron que el Ejército no podía desprenderse de un polígono de tiro de estas características. En sus últimas semanas como ministro, Alonso firmó una serie de convenios con los ayuntamientos del entorno del campo de tiro para renovar y mejorar el firme en varias carreteras de la zona, en cooperación con la Diputación Provincial, por lo que Carme Chacón tendrá que ejecutar estas inversiones y garantizar los acuerdos para posteriores legislaturas. En materia de medio ambiente, el Ejército debe abordar planes de recuperación de la zona y mantener las actuales restricciones para prohibir las prácticas con fuego real cuando las condiciones meteorológicas lo aconsejen. Por último, aunque indirectamente, queda pendiente de ejecución el desarrollo urbanístico del acuartelamiento de Almansa, que está en manos del Ayuntamiento de León. Defensa entregaba al municipio parte de los terrenos a cambio de que se constuyese un amplio porcentaje de viviendas sociales.