Diario de León

| Entrevista | Jesús Caldera |

«Zapatero ha necesitado a tresministros para ocupar mi puesto»

El dirigente socialista, fundador de la corriente Nueva Vía que aupó a José Luis Rodríguez Zapatero a la secretaría general del Partido Socialista, se muda a Ferraz

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Paula de Las Heras - madrid
León

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Jesús Caldera acaba de salir del Gobierno y aún se está instalando. De momento ocupa un pequeño despacho en la sede del PSOE, en la calle Ferraz, aunque José Luis Rodríguez Zapatero, su amigo desde hace ya veinte años, le ha prometido una secretaría «importante» en la dirección que salga del Congreso previsto para principios de julio. Hasta entonces, el think tank socialista al que ya quiere dedicarse en cuerpo y alma no será más que un proyecto. Dice que se va con la cabeza alta, que se libra de una época difícil porque, dada la coyuntura económica, será difícil que las política sociales luzcan como en la legislatura anterior. Y niega sentirse desplazado. -¿Por qué quiere PSOE un think tank? -No tenemos laboratorio de ideas, no tenemos análisis político y sociológico. Lo hemos hecho todo nosotros y creo que ha salido bastante bien, a la vista está. Pero hoy es necesario tener grupos de expertos que analicen y busquen soluciones a los problemas actuales. Al elaborar el programa electoral vi que un parte muy sensible de los mejores pensadores del mundo, entre ellos varios premios Nobel, querían colaborar con nosotros. Nos dijeron que lo ideal sería contar con una estructura estable a la que asociarse. Necesitamos esa estructura. -¿ Y por qué usted? -Me lo ha pedido el presidente porque participé desde el primer momento en el proyecto reformador que significaba Nueva Vía. Me dijo: «tienes que ocuparte de preparar las propuestas del año 2012 y de los años siguientes, que son vitales para que el proyecto no se marchite y no pierda frescura». Él le concede una importancia extraordinaria. -¿Ya ha definido sus prioridades? -Tengo una enorme preocupación: hay una crisis alimentaria mundial. No sólo están subiendo los precios de los alimentos básicos, sino que están empezando a escasear, y esto es muy grave porque va a condenar a cientos de millones de personas a la pobreza. Habrá más flujos migratorios, habrá más conflictos, más problemas; un fracaso colectivo. Sobre esto tenemos que reflexionar, dar una respuesta urgente y pensar a medio plazo cómo garantizar el suministro alimentario, cómo evitar que haya más desigualdades, cómo tender al cambio productivo necesario para que los efectos del cambio climático no acaben con nuestro modo de vida. Sobre esto hay grupos de personas trabajando. Y aquí no lo tenemos bien organizado. Veteranos -Ustedes ya tienen organizaciones como la Fundación Sistema que preside Alfonso Guerra, o la Alternativas de Pere Portabella y Nicolás Sartorius ¿Qué van a hacer con ellos? -Tenemos que definirlo en el congreso del partido. La idea del presidente es organizar una sola fundación en la que todo el mundo tenga un papel, pero que dedique la mayor parte de su actividad a pensar. Las que hay se dedican a la formación y al mantenimiento de nuestra memoria histórica, que está muy bien. Pero necesitamos laboratorios de ideas conectados con las grandes redes internacionales, que sirvan también para que en otros lugares del mundo compartan nuestros valores. -¿Y que permitan dar una salida digna a pesos pesados del partido en el ocaso de su carrera? -De eso no quiero saber nada. Esto no va a ser un refugio para nadie. Pensamos en asociarnos a las grandes organizaciones estadounidenses, británicas, francesas o italianas que se dedican al pensamiento y a la investigación a través de programas anuales de investigación. Quiero una organización muy horizontal, muy abierta a todo el espectro progresista, a los problemas que tienen España y el mundo, no una fundación exclusivamente partidista, sino un ente que anime el debate público para la mejor toma de decisiones pero sin ánimo vindicativo ni ofensivo como lucha entre distintos espacios de pensamiento. -¿Está pensando en Faes? ¿Sienten que el PP les metió un gol al detectar antes que ustedes la necesidad de crear un 'think tank' propio? -Faes es muy cerrado y bastante partidista, sí, pero lo respeto. En todo caso, no siento que nos marcaran un gol. Llevamos ocho años gobernando. Es evidente que los ciudadanos han dado su confianza al proyecto transformador del socialismo que fue Nueva Vía. -Si la tarea de pensar en el programa electoral de 2012 recae en cerebros externos y hacer carrera dentro del partido ha dejado de servir para entrar en el Gobierno ¿Qué le queda al PSOE? -Las ideas son del partido, lo que queremos es reforzarlas y revitalizarlas, darles otra dimensión. Un gobierno es sólo un instrumento para llevar a cabo un proyecto. Es positivo que en él participen personas de extracción progresista que no son militantes del PSOE. Enriquece los puntos de vista. -¿Pero quién define la línea ideológica ? -El partido es indispensable, es nuestra cuna, ahora buscamos irradiar sus valores. Nosotros empezamos Nueva Vía pensando en devolver poder a los ciudadanos y lo estamos haciendo. Para desarrollar mi gestión conté con las organizaciones sociales. Con las asociaciones de mujeres para la ley integral contra la violencia de género y la ley de igualdad, con empresarios y sindicatos para la reforma laboral, con organizaciones de discapacitados y mayores para la ley de la dependencia. Sensibilidad social -Sus defensores dicen que esos proyectos salieron adelante porque usted ejercía como contrapoder de el vicepresidente económico en el Gobierno. ¿Ya no hace falta alguien así? -Zapatero será el mejor aliado de los ministros que van a ocupar el espacio que yo ocupaba, que son tres. El programa de transformación ha sido tan amplio que el presidente ha considerado que necesitaba tres ámbitos ministeriales para poder desarrollar a fondo las políticas que habíamos impulsado. Dicho esto, Pedro Solbes es una persona con un extraordinaria sensibilidad social y yo tengo que agradecerle el apoyo que me ha prestado. Esa sensibilidad no se pierde. Ahora será igual, aunque adaptado a las circunstancias actuales, claro, a la economía y a los recursos de que se dispone. -Pero ninguno de esos tres ministros tiene su peso político. -Yo les voy a ayudar al cien por cien. Espero que desarrollen una gran tarea, mejor que la mía. Uno tiene que estar en política dispuesto a tener la generosidad de aportar y de ayudar a los que vienen detrás, y a reconocer que lo hacen mejor. Porque si ellos consiguen coronar con brillantez lo que hice querrá decir que estaba bien hecho. -Durante meses se dijo que habría una vicepresidencia tercera de lo social ¿Qué pasó? -No sé si estuvo alguna vez en la cabeza del presiente, que es quien tiene esa prerrogativa. No era necesario. El impulso social se vio con mucha fuerza en los últimos cuatro años. Esta es otra etapa, la dimensión de una ley como la de la dependencia y los recursos que mueve no son comparables a ninguna otra. -Hubo un tiempo en el que usted sabía qué pensaba Zapatero. ¿Esta vez hizo la reestructuración del Gobierno en solitario? -No lo sé, eso hay que preguntárselo a él. Creo que en el esquema definitivo hay una gran parte de construcción personal. Pero supongo que habrá recibido aportaciones. Yo tenía para mí que le quería dar una importancia especial a la Igualdad, aunque no sabía si le dedicaría un ministerio concreto o no. -¿Le sorprendió que le dijera que le quería fuera del gabinete? -No. Intuía que la estructura de Gobierno, tal y como podía quedar, me llevaba a hacer alguna otra cosa. No sabía qué, pero esto es una cosa muy importante.

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