El alcalde se compromete a depurar responsabilidades «si las hubiera»
Un familiar denunciará a los bomberos y al consistorio de Écija
Un hombre de 90 años y discapacitado físico muere al incendiarse su vivienda
La localidad sevillana de Écija vivió ayer su segundo día de luto oficial por la muerte de seis personas en el incendio de su vivienda. Un familiar de los fallecidos aseguró ayer que interpondrá una denuncia contra los bomberos y el Ayuntamiento porque «las bocas de agua estaban cerradas». Mientras, el Ayuntamiento se ha comprometido a abrir una investigación para esclarecer lo ocurrido y depurar responsabilidades «si las hubiera» respecto al trabajo del servicio de extinción de incendios. También algunos vecinos protagonizaron una manifestación hasta el consistorio para reclamar un dispositivo contraincendios más eficaz. Los cuerpos de los fallecidos fueron trasladados en la tarde de ayer al tanatorio de San Jerónimo de Sevilla y está previsto que sean enterrados hoy. Unos 300 vecinos, todavía conmocionados por lo sucedido, se concentraron en la mañana de ayer y recorrieron en silencio las calles del centro portando una pancarta con el lema «Por un cuerpo de bomberos digno» y «Nos sentimos indignados y doloridos por lo ocurrido». Una vez en el consistorio, un pequeño grupo se reunió con el alcalde, Juan Wic, para exigirle que se investigue el incendio. El primer edil se ha comprometido a «aclarar cualquier tipo de dudas con respecto a la labor de los bomberos y ha insistido en que los vehículos y los medios utilizados «son los adecuados» y que los efectivos «están totalmente equipados». Desmentía así la versión de los vecinos, que aseguraron el domingo que los bomberos llegaron tarde y perdieron un tiempo precioso en vestirse con los trajes ignífugos. En este sentido, Wic indicó que en la extinción del incendio declarado en la vivienda de la calle Haya número 24 participaron un cabo y seis bomberos. 1397124194 Otro fallecido Un hombre de 90 años y discapacitado físico falleció en la madrugada de ayer en el incendio de su casa en la que vivía solo en la localidad riojana de Rincón de Soto, a unos 62 kilómetros de Logroño. A la víctima le faltaban las dos piernas y se ayudaba de una silla de ruedas para trasladarse de un lugar a otro. El incendio se originó al parecer en la habitación en la que dormía el anciano. El fuego pudo producirse como consecuencia de un cigarro mal apagado, ya que era un gran fumador. Cada mañana acudía a la vivienda la hija de éste y le colocaba dos piernas ortopédicas con las que el anciano podía hacer su vida. Los bomberos encontraron en la planta baja del inmueble el cuerpo sin vida del propietario de la casa.